En 2016 Nicaragua salió mal evaluada en los métodos y procedimientos que utiliza para transportar bienes a través de sus fronteras. En el Índice de Desempeño Logístico —que realiza cada dos años el Banco Mundial (BM)—, Nicaragua bajó su calificación respecto a 2014, lo que deja entrever las tareas pendientes que tiene el país.
El año pasado el país retrocedió en el LPI (por sus siglas en inglés): en una escala del uno al cinco, en la que uno es la peor calificación y cinco la óptima, Nicaragua obtuvo 2.53 puntos, ubicándose en el puesto 102 de 160 economías evaluadas. En 2014 había logrado 2.65 puntos, para posicionarse en el escalón 95.
El índice califica a los países en función de ciertos criterios claves en el desempeño logístico: a) Eficiencia en el despacho aduanero y gestión en fronteras, b) Calidad de la infraestructura para transporte y comercio internacional, c) Facilidad para hacer los envíos a precios competitivos, d) Calidad de los servicios logísticos, e) Capacidad de seguimiento y localización de los envíos, y f) Cumplimiento de la puntualidad de los envíos. De esos seis puntos a evaluar, el país desmejoró en cinco; solo en la calidad de la infraestructura para el comercio hubo avances.

Similar desempeño tuvo el país en la evaluación que hace el Doing Business sobre el pilar de comercio transfronterizo, donde obtuvo la posición 81 de 189 países en 2016, con 74.49 puntos (en la escala de 1 a 100), inferior a lo logrado en el año previo, cuando alcanzó la posición 73 de 190 economías, con una puntuación de 78.99.
¿Por qué Nicaragua en vez de avanzar, va desmejorando en las evaluaciones internacionales? Gustavo Viales, presidente de la Asociación Nicaragüense de Agentes Navieros (ANAN), lo atribuye al crecimiento de la demanda portuaria y en fronteras terrestres, que ha sobrepasado la oferta y capacidad de satisfacer esa demanda con rapidez.
A su criterio, son cosas que se van a mejorar en el corto plazo, pues se están implementando numerosas medidas que darán respuesta a esta creciente demanda. “Tenemos como 6 o 7 meses que el IPSA (Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria) trabaja 24 horas en la mayoría de los puestos fronterizos, incluyendo Corinto. La Aduana (DGA) también trabaja en la mayoría de los puestos fronterizos las 24 horas, incluyendo sábado y domingo”, detalla.
Debe ser política de Estado
Octavio Doerr, especialista en puertos y logística de la División de Recursos Naturales e Infraestructura de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), recomienda que países como Nicaragua deben desarrollar no solo ciertas infraestructuras, sino toda la cadena logística.
Para lograrlo, “el primer elemento fundamental para avanzar rápido es tener una política de Estado a la más alta prioridad y lo otro es integrar a todas las entidades del sector público y privado vinculadas a este quehacer”, de manera que se pueda tener un diagnóstico integral de los desafíos de mediano y largo plazo y sobre la base de ellos construir una estrategia nacional.
Menciona además que en otros países con sectores logísticos más eficientes, la participación es principalmente del sector privado, por lo que recomienda a Nicaragua fomentar mayor participación pública y privada en este sector.
“México, Panamá, Colombia, Dominicana, toda Sudamérica (…) los grandes volúmenes están siendo operados a través de instalaciones entregadas al sector privado, en las cuales el sector privado ha hecho inversiones, ha modernizado, ha incorporado competencias en el sector, los ha incentivado a la productividad, la calidad, los servicios y ha estado más a tono con las necesidades finales de comercio exterior de cada uno de estos países”, expuso.

¿Cómo mejorar?
Marvin Altamirano, presidente de la Asociación de Transportistas Nicaragüenses y vicepresidente de la Federación Centroamericana de Transporte, aconseja que se instale una ventanilla única para el comercio en toda la región centroamericana, “para evitar que los usuarios anden sacando permisos de institución en institución y gastando tiempo de una institución a otra, sino que con una sola ventanilla, un solo pago, salen todos los permisos para cada país”.
El representante de los transportistas se quejó que en los puestos fronterizos “cualquier institución” abre los contenedores que trasladan “y ahí es donde hay atraso. Por eso es que circulamos en Centroamérica entre 14 y 17 km por hora”. En Europa un cargamento de mercancías se mueve a un ritmo de cien kilómetros por hora y en América del Sur lo hace a una velocidad de entre 75 y 80 kilómetros.
