ajuste fiscal, Nicaragua

Economista Adolfo Acevedo. LA PRENSA/ARCHIVO

Los ladinos y la nación en el siglo XIX

Una revisión del Siglo XIX, cuando se efectuó el largo y penoso esfuerzo por construir un Estado Nacional, a raíz de la independencia, resulta importante para comprender como se fue conformando la estructura económica, social y política del país.

Una revisión del Siglo XIX, cuando se efectuó el largo y penoso esfuerzo por construir un Estado Nacional, a raíz de la independencia, resulta importante para comprender como se fue conformando la estructura económica, social y política del país.

De acuerdo al censo levantado en 1778 para normar el número de bulas de la Santa Cruzada que debían ser enviadas a cada provincia del Reino de Guatemala, los mulatos, junto con los mestizos, ya habían llegado a constituirse en el componente mayoritario de la población de la provincia de Nicaragua.

Germán Romero Vargas describe como, en el Siglo XVIII, a la par de la ¨República de los españoles¨ y la ¨República de los indios¨, esta población ladina flotante, compuesta en gran medida por mulatos, desempeñaba cualquier actividad económica que estuviese a su alcance y les permitiera sobrevivir.

Por otra parte, todo indica que buena parte del campesinado descendería de la mezcla entre los españoles empobrecidos, los mulatos que se asentaban en los valles en rancherías y los indígenas que escapaban de los pueblos de indios.

Romero Vargas denomina ¨el lento ascenso de los marginados¨ a las distintas vías, mecanismos e intersticios que este grupo social iba buscando y encontrando para promover su ascenso social.

La población ladino-mulata, en la colonia había encontrado en la pertenencia a las milicias una importante vía de promoción social. Este grupo encontró también otras vías de ascenso social, incluyendo las profesiones liberales; por esta razón se encuentran prominentes políticos, abogados y médicos que no provienen de las familias criollas tradicionales.

Parece importante plantear la hipótesis de que, desde entonces, además de la política y las profesiones liberales, las fuerzas militares se constituyeron en una vía privilegiada de ascenso social de los ladinos, y eventualmente, de ascenso hacia las alturas dominantes del Estado.

Es importante recordar que en las primeras décadas del Siglo XIX fueron los líderes políticos liberales leoneses, con una fuerte base en el barrio mulato de San Felipe los que, sin plantear jamás el asunto de la igualdad en términos de identidad étnica, levantaron la bandera republicana de la absoluta igualdad de derechos y libertades de todas las personas como ciudadanos – sin distinción de raza, casta o fortuna.

En lo que respecta a su papel en la construcción del Estado Nacional, a raíz de la independencia, se puede encontrar a los ladinos constituidos en una elite local, desempeñando un papel dominante en los ayuntamientos o municipios constitucionales, incluso en buena parte de los pueblos que antes fueron exclusivamente pueblos de indios.

Más aún, el intento de las élites nacionales por construir un Estado centralizado tuvo que apoyarse, para la ejecución de tareas clave, en las élites de los pueblos que dominaban los municipios, dada la enorme debilidad inicial del gobierno central.

Cuando se promovió la privatización de la propiedad de la tierra, que hasta entonces en su mayor parte estaba representada por tierras comunales, ejidales o baldías, para promover el cultivo del café, la posición dominante de las élites ladinas en los ayuntamientos facilitó la constitución, a la par de las grandes plantaciones cafetaleras, de una capa importante de pequeños y medianos cafetaleros, de origen ladino.

Esta importante capa de pequeños y medianos finqueros continúa desempeñando un papel central hasta hoy, en el café y la ganadería de crianza.

Los municipios jugaron también un papel clave en la implementación de las Leyes de Agricultura y las leyes contra la vagancia, orientadas a proporcionar mano de obra, principalmente indígena, a los cafetaleros, en la época de los cortes de café, a través del denominado peonaje por deudas.

Los ladino-mulatos contribuyeron así al esfuerzo de construcción del Estado Nacional, pero buscando al mismo tiempo la manera ampliar los espacios de su propia inserción económica, social y política, es decir de continuar su propio ¨ascenso social¨.

*Economista

Economía Nicaragua archivo

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