Elmer Reyes no ha renunciado a la esperanza de volver al beisbol organizado y por eso se encuentra en la Liga Independiente del Atlántico, la más fuerte de los Estados Unidos, en busca de atraer la atención de algún equipo de las Grandes Ligas.
Reyes es la segunda base y segundo bate de los Patos de Long Island, y tiene un respetable promedio de bateo de .333, que es el octavo mejor de la liga.
El líder de bateo es el veterano ex bigleaguer Sean Borroughs con .391 y también entre los mejores aparecen artilleros con amplia experiencia en las Mayores como Alberto Callaspo (.348) Jess Barfield (.338) y Lastin Milledge (.306), todos con la misma misión que el nica, regresar a una organización de las Grandes Ligas.
Sin incluir la jornada de anoche, el nagaroteño acumulaba 20 hits en 60 turnos al bate, en 15 partidos, con cuatro dobles, cuatro carreras anotadas, siete empujadas, un boleto, un robo y 13 ponches.
De 26 años de edad, sólido defensor del infield, velocidad promedio, potente brazo y bateador agresivo, Reyes clama por una nueva oportunidad. Hace tres años estaba tocando las puertas de las Grandes Ligas con los Bravos de Atlanta, antes de verse envuelto en una acusación de violación, de la cual salió limpio, pero con su carrera truncada porque en el proceso los Bravos lo dejaron libre.