La ciática es un dolor sordo y agudo que se origina en la nalga y se irradia por la cara posterior o lateral del muslo y puede darse con o sin dolor (lumbalgia).
Algunas peculiaridades de la ciatalgia que debemos observar:
-Normalmente la ciática nos está indicando compresión de las raíces nerviosas de L4, L5 o S1.
-Cuando aparece primero lumbalgia y horas o días después la ciática, sugiere fuertemente que se ha roto un disco lumbar.
-La mayoría de las ciáticas no están producidas por un factor desencadenante, pero también es cierto que en algunos casos ha ocurrido previamente el levantamiento de un objeto pesado, giro brusco o lesión de la espalda.
-Si aparece ciática bilateral hay que pensar que existe una enfermedad grave y degenerativa de la columna vertebral.
Cuando interrogamos al paciente describe que su dolor es en la nalga o alrededor de las mismas y de ahí se irradia hasta la rodilla y pie, tiene intensidad variable, pero cuando es severo es tan incapacitante que impide estar acostado, caminando o de pie.
Algunos pacientes reportan entumecimiento del pie, pie caído o debilidad de la flexión plantar.
Si hay lumbalgia crónica y dificultad de movilidad es muy posible que el paciente tenga una “estenosis lumbar”; otras veces se detecta la asociación de ciática con incontinencia urinaria (se orina involuntariamente) indica compresión de la “cola de caballo” que es una urgencia neurológica.
La ciática mejora con el tiempo: 50 por ciento mejoría en dos semanas, 70 por ciento al año y 30 por ciento sufrirá dolor crónico.
El médico internista establece diagnóstico del origen de la ciática: interrogatorio, examen físico y resonancia magnética.
Cuando la ciática es grave, bilateral o se asocia a debilidad importante del pie o pierna, o se alteran esfínteres (vesical o anal) hay que operar al paciente.
