En realidad no se llama Kitty y tampoco es la líder de Ciudadanos por la Libertad. Carmella Rogers Amburn, mejor conocida por su apodo de infancia y su apellido de casada, precisa con cuidado que ella es la directora de CxL (siglas con las que se conoce al movimiento) y que por ahora solo coordina los pasos a seguir para que el Consejo Supremo Electoral (CSE), controlado por Daniel Ortega, les otorgue personería jurídica.
Esta decisión ha sido criticada por varios sectores, pues el mismo CSE fue el artífice material del fraude electoral de noviembre pasado, cuando se designó a Ortega como presidente de Nicaragua por cuarta vez y a su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta del país.
El cuartel del CxL es el mismo de siempre: una casa grande, esquinera, en Los Robles, Managua. Antes era la casa del PLI (Partido Liberal Independiente) y mucha más gente solía recorrer sus pasillos o llenar las sillas mecedoras de su terraza, pero ahora, en ambiente calmo, Kitty Monterrey afirma que Eduardo Montealegre está retirado de la política, que de la OEA (Organización de Estados Americanos) se pueden esperar cosas buenas para el país, que Estados Unidos hace lo que ese país debe hacer con la «Nica Act» y que para ella CxL no está validando al CSE bajo ningún término al tramitar la personería con ellos.
¿Usted está a la cabeza de Ciudadanos por la Libertad?
He sido la directora ejecutiva de Ciudadanos por la Libertad y hoy soy la representante legal en la transición hacia el partido. Mientras no tengamos personería jurídica, no tenemos un comité ejecutivo nacional todavía. Eso va a ser electo en la convención. Entonces somos autoridades temporales en una transición donde yo soy la representante legal y estoy a cargo de la organización.
¿Ustedes no demandan condiciones por parte del Consejo Supremo Electoral para participar? ¿No están validándolo al buscar una personería jurídica?
No, absolutamente. Además ¿qué vamos a demandar de un Consejo Supremo Electoral que no ha cumplido ni siquiera con la Ley? Nosotros estamos apostando a la observación internacional de la OEA que puede garantizarnos unas elecciones transparentes. Apostar al Consejo en este momento va a depender de que ellos cumplan los acuerdos que suscribieron con la OEA.
¿Buscar personería con el gobierno de Ortega no es legitimar a este Consejo?
Es que si se tratara de legitimar, hasta el último ciudadano de este país está legitimando a este Gobierno, porque nos guste o no nos guste, aquí tenemos que reconocer quiénes están en todas las instancias gubernamentales. Desde la Policía, cuando tenés un problema de tránsito, hasta tener que ir a los juzgados; todas las instituciones son parte de este Gobierno. Entonces todos los ciudadanos lo estamos reconociendo, nos guste o no. Entonces tener que ir al Consejo Supremo Electoral es porque es la única instancia que existe, no es porque sea la mejor. Pero no hay otra.
Me hablaba de la OEA, que es la única forma de pensar en elecciones transparentes en las municipales de este año…
(Interrumpe) En estos momentos, así es.
¿Ustedes de verdad creen eso, que a través de la OEA este año habrá elecciones municipales transparentes?
Es que yo creo que este acuerdo con la OEA es muy diferente de los acuerdos que han habido en el pasado con misiones de observación. Y eso hay que destacarlo. Las misiones que han venido antes han firmado acuerdos, pero esos acuerdos que se limitan a lo que van a observar. En esta ocasión el acuerdo se desprende de un memorándum de entendimiento. Que es un contrato entre un Estado miembro de la OEA y la OEA. O sea, no es un acuerdo independiente, viene de ese memorándum, y en ese memorándum de entendimiento hay dos componentes: uno político electoral y otro de fortalecimiento institucional. Eso significa que este no es el único acuerdo que va a salir. Ahí tienen que venir otros acuerdos. Y otra cosa que es importantísima también es que ese mismo memorándum, ahí está claramente estipulado que si una de las partes no cumple y se desea retirar, estarán obligados a decir por qué se retiran. Ahí Ortega, no quiero decir que está contra la espada y la pared, pero está en una situación de que si no cumple los acuerdos, esto puede trascender a sanciones que ni siquiera se han visto en los últimos tiempos, porque estaría incumpliendo ya con el compromiso que adquirió como Estado miembro de la OEA.
¿No cree usted que es un poco utópico pensar que Ortega va a ceder después de amasar tanto poder por 10 años?
Yo no sé si utópico o no, pero creo que no hay peor intento que el que no se hace. Y si aquí existe la oportunidad de encontrar una solución por la vía cívica, tenemos que agotarla. Sería irresponsable no hacer el intento.
¿Este era el acuerdo que ustedes esperaban entre el gobierno de Ortega y la OEA, no fue blando más bien, considerando lo que pasó en 2016?
Es que el memorándum de entendimiento es mucho más amplio y va a abarcar muchas más cosas. El acuerdo de observación es apenas un documento que se desprende de ese memorándum. Mientras no veamos los otros acuerdos, obviamente que se queda muy corto, porque nosotros necesitamos una serie de cosas en este país para poder enderezarlo. No se trata solamente de un proceso electoral. Yo asumo de que publican el acuerdo de observación primero porque es lo inminente, estamos a escasos meses de una convocatoria a las elecciones, pero eso no significa que no falten todos los acuerdos, y que no sean igual o más importantes que el mismo acuerdo de observación.

“No sé si utópico o no, pero creo que no hay peor intento que el que no se hace. Y si aquí existe la oportunidad de encontrar una solución por la vía cívica, tenemos que agotarla. Sería irresponsable no hacer el intento”. Kitty Monterrey, Directora de Ciudadanos por la Libertad.
¿Pero están conscientes de que a lo mejor desde fuera se ve que al buscar personería con los protagonistas del fraude de 2016, dejan una imagen de casi estar pidiendo limosna a Daniel Ortega, si me permite la expresión?
No le dejo usar esa expresión, porque realmente a nadie le están dando una limosna. Ellos están cumpliendo con la Ley y es lo menos que pueden hacer después de haberla violado tantas veces. Y nosotros si tenemos una organización y estamos cumpliendo con lo que nos están exigiendo, ellos están en la obligación de cumplir también, así es que nadie nos está regalando nada.
¿Tiene confianza en que el gobierno de Ortega va a jugar limpio en 2017?
Yo en ellos no tengo confianza para nada. En quien tengo confianza es en la OEA, no en el Consejo Supremo Electoral.
Entonces si todo sale bien para ustedes, ¿sí quieren que la gente vote en 2017 en las municipales?
Claro. Al igual que queríamos que votaran en la elecciones pasadas antes que nos sacaran y nos quitaran el partido. Pero si nosotros volvemos a tener el partido, la misma organización que éramos el año pasado, somos los que vamos a hacer la lucha en las alcaldías.
Pero se han ido desmoronando un poco, ¿no? Porque se les fue Moisés Hassan, Eliseo Núñez, dicen que Eduardo Montealegre está retirado de la política…
Es que eso es todo de percepción. La gente va y viene. Que se vayan dos o tres no significa que se acaba una organización. Ese es el gran error que existe en América Latina. Un partido es un partido y la organización es de todos. La organización viene desde el último barrio de la comarca. Nosotros teníamos un tendido electoral listo para defender el voto de más de 75 mil personas, eso no ha cambiado. Entonces el hecho de que dos o tres se vayan, y están en su derecho de hacerlo, de tomar las decisiones que crean las mejores para ellos, entonces algunas personas se van, otros se quedan, y otras personas vienen, pero nuestra organización es básicamente la misma de hace 11 años, que es lo que tenemos de estar en esto.
¿Y Eduardo Montealegre de verdad está retirado, no tiene nada que ver con Ciudadanos por la Libertad?
Eduardo Montealegre en estos momentos está retirado, está dedicado a sus actividades personales. Eso no significa que nosotros no tengamos contacto con él como amigo, fundador y el que inició este proyecto en 2005.
Pero ustedes ahora son más pequeños que el año pasado.
Depende de cómo lo veás. Mirá: cuando uno va a un proceso electoral, trata de hacer coaliciones y alianzas porque eso es lo que se hace de cara a un proceso electoral. Nosotros en estos últimos meses no estamos en un proceso electoral, eso viene después, obviamente que vienen las municipales.
¿Y van a tratar de aliarse con el MRS (Movimiento Renovador Sandinista) o el FAD (Frente Amplio por la Democracia)?
Parte de lo nuevo de este partido es cada municipio tendrá entera libertad de hacer las alianzas con quien quiera y con quien crea que es necesario unirse para derrotar a Daniel Ortega.
¿A qué parte de la población creen ustedes que representan, porque no parece que CxL sea tan conocido?
Es que eso es nuevo. Pero lo importante es que nosotros somos un partido liberal. Somos lo que éramos antes como Partido Liberal Independiente, el que éramos antes Alianza Liberal Independiente y el que se fundó en 2005, Vamos con Eduardo. La gente nos identifica como los liberales. El verdadero liberalismo está aquí en Ciudadanos por la Libertad.
¿Ustedes tienen enemistad con otros opositores al Frente Sandinista como el MRS?
Es que enemistad no es la palabra. Simple y sencillamente son ideologías totalmente diferentes. La ideología liberal no puede ser nunca compatible con la ideología socialista de izquierda extrema que tiene el MRS. Que en el pasado pudimos haber coincidido en un objetivo de muy corto plazo que era derrotar a Ortega, no significa que tengamos algo en común. No lo tenemos.
¿Ya no los necesitan para derrotarlo?
Volvemos a lo mismo: cada municipio que determine si tiene a alguien de cualquier organización que pueda contribuir para poder derrotar a Ortega. La unidad se puede dar en el nivel local. Lo que se está enfocando de manera incorrecta es que esta no es una elección; son 153 elecciones diferentes.
¿Entonces ustedes como opositores no han hablado con el MRS?
Es que no es necesario. ¿Para qué? Nosotros tenemos nuestra estrategia que ha sido bien clara y ellos tienen la de ellos que no es compatible con la nuestra. Nosotros creemos que vamos por la vía correcta al buscar una salida cívica. Y si realmente se cumplen los acuerdos de observación de la OEA y vienen más acuerdos que se van a desprender de ese memorándum de entendimiento, la salida cívica es lo que necesitamos en este país, no podemos destruirla de nuevo ni volver a la década de los 80.
¿Y ellos tienen esa estrategia, de salir a manifestarse, salir a…?
(Interrumpe) Es que la manifestación no es mala. Yo estoy clara de que momentos para salir a manifestarse sobre todo si contás con un gran respaldo de la población, pero no se trata de eso. Yo a veces siento que aquí se quiere volver a la década de los 80 que lo único que hizo fue destruir este país.
¿Quiénes quieren volver a la guerra?
Lo digo de algunos sectores, no estoy diciendo quiénes.
Me gustaría que seamos más directos. ¿Quiénes, para Kitty Monterrey, son los que desean otra guerra?
Es que no lo voy a hacer y te voy a explicar por qué: yo creo que aquí cada sector y cada persona tiene derecho a tener su estrategia y su opinión, y si nosotros seguimos criticando a diestra y siniestra a las personas que no están de acuerdo con nosotros, somos los primeros en estar fallando en lo que debiera ser la democracia. ¿Y qué es democracia? Tener diversidad de criterios.
¿Es saludable que haya dos estrategias diferentes en la oposición?
Yo creo que es saludable y es parte de la democracia que existan diferentes corrientes ideológicas. No podemos estar hablando de un bipartidismo. Aquí la gente tiene derecho a expresarse.
¿Pero esta división de la oposición no puede interpretarse como un triunfo de Daniel Ortega que en dado momento golpeó la mesa rival y hasta la fecha sigue rota?
Te voy a retroceder al 2008. Aquí se hablaba de unidad. Jamás se mencionó al MRS en esa unidad. La unidad que nos exigía supuestamente la población era la nuestra con el PLC (Partido Liberal Constitucionalista). Y nosotros aceptamos y nos fuimos a una elecciones aliados con el PLC a pesar que no nos parecía lo correcto. ¿Y qué pasó? La consecuencia de eso fue el robo de 40 alcaldías a través de un pacto entre ambos. Entonces no estamos hablando que la unidad es con quien se cree que debe ser la unidad. La unidad aquí debe ser con los sectores de la población, con la empresa privada, las iglesias, a los sindicatos, a la gente del campo. La población sabrá por quién elegir y quién será su mejor líder. Y aquí la gente es política. Por naturaleza entienden la política mejor que cualquiera. Y van a saber adónde tienen que votar.
Cambiando de tema, ¿cuál es su posición con respecto a la “Nica Act”?
La “Nica Act” ayuda a presionar a este Gobierno. Y los Estados Unidos están en lo correcto en usarla como un mecanismo de presión. Ellos están haciendo lo que se tiene que hacer. Pero en el caso de nosotros, yo no voy a decir que yo quisiera que eso se diera. Yo quisiera que aquí hubiera otra salida, y volvemos a lo mismo: por eso estamos haciendo el esfuerzo de participar en un proceso electoral. En confiar en la OEA que va a venir a observar ese proceso, porque si logramos tener una solución que no conduzca al deterioro social y económico de este país, eso es lo que tenemos que hacer.
¿Para usted Daniel Ortega no ha hecho nada bien en estos últimos 10 años?
La verdad es que en estos momentos ni me interesa analizar porque yo creo que las cosas que ha hecho mal pesan mucho más que las pocas que puede haber hecho bien. Porque quitarle el derecho a la gente de decidir quién es el que los va a gobernar es suficiente para que sea una injusticia y una violación a los derechos de cada individuo. Para mí lo único que importa es lo que ha hecho mal.
Quiero saber qué tan fuerte es Ciudadanos por la Libertad, ¿cuántos son ustedes, cuántos miembros?
En junio de 2016, cuando valoramos el tendido electoral, teníamos a más de 80 mil miembros activos. Recordá que éramos la segunda fuerza…
Pero no se llamaban así. Yo pregunto con este nombre, Ciudadanos…
Es que no hemos cambiado.
¿Y la gente corresponde igual pese a que se fue gente y Montealegre no está?
Es que la organización es la misma. Nosotros hemos vivido este proceso ya varias veces desde 2005.
Pero siempre ha sido Montealegre la figura de líder.
Es que él sigue siendo… Para mí, y para la mayoría de los que estamos aquí, él sigue siendo el líder de la oposición. Ciudadanos por la Libertad nace del proyecto que él fundó hace 12 años. Es que aquí es la gran diferencia. No estamos hablando de caudillos, estamos hablando de principios y de valores.
Y cuando ya tengan personería jurídica, ¿quién será el líder del partido?
No se trata de caudillos ni de liderazgos nacionales…
Pero es una pregunta importante, porque la gente se fija en la imagen del líder…
No, no lo es. Te voy a preguntar algo, porque yo no sé. ¿Quién es el presidente del Partido Demócrata de los Estados Unidos? Yo ni idea tengo, porque ahí los candidatos son otros, nada tiene que ver con la estructura partidaria. Hacia eso deberíamos ir. El equipo nacional está al servicio del liderazgo local. Los líderes son los líderes locales. Y de ahí saldrán los líderes nacionales que podrán querer hacer carrera política pública en el futuro.
Como evoca la figura del caudillo, entonces, ¿me puede asegurar que Eduardo Montealegre no va a volver cuando las aguas estén tranquilas y se hará líder de CxL?
Yo creo que esa es una pregunta que está totalmente fuera de lugar porque Eduardo Montealegre ha estado en los momentos más difíciles y no necesita de aguas tranquilas para volver o no volver.
Yo le pregunto por esa figura del caudillo que usted menciona, pero cuando buscamos entrevistarlo él nos dice que está retirado. ¿Usted puede asegurarnos que no será él el líder de Ciudadanos apenas tenga personería?
Pero es que la pregunta es totalmente injusta, porque número uno, le tienen que preguntar a él si quiere o no quiere regresar a la política. Y número dos: este es un partido que busca fortalecer el liderazgo local. Se trata de cambiar la forma de hacer política. Ese es el relevo que buscamos.
¿En 2021 Kitty Monterrey podría ser candidata a la Presidencia de Nicaragua?
(Ríe) ¡Cómo voy a valorar la Presidencia si ni siquiera me dejan competir para magistrada! No he valorado jamás una candidatura presidencial. Nunca.

Plano personal
Carmella Rogers Amburn, conocida socialmente como Kitty Monterrey, nació en San Francisco, Estados Unidos, hace 66 años.
Está casada con Salvador Monterrey Cuadra y Kitty es su apodo desde que era niña. De ahí su nombre.
Tiene tres hijos y vive en Granada.
Su pasatiempo predilecto es “leer de todo”. Le cuesta elegir un género o autor y cuando se le pregunta por uno favorito, después de pensarla, dice: “Los libros con contenido histórico”.
No le gusta cocinar, prefiere que lo hagan por ella. “El chef es mi esposo, a él le gusta la cocina”, revela.
Tiene doble nacionalidad: nicaragüense y estadounidense.