La palabra dieta usualmente se interpreta como una forma de alimentación restringida que se pone en práctica con el propósito de perder peso corporal.
En realidad dieta se refiere a una forma habitual de alimentarse, por tanto hay muchos tipos de dietas: dieta vegetariana, dieta baja en grasa, baja en carbohidratos, alta en proteínas como la dieta de Atkins y muchas más.
Les comento sobre la tendencia alimentaria llamada dieta flexitariana. Como la palabra lo dice, se refiere a una forma de comer en la que predominan los alimentos vegetales e incluye algunos alimentos de origen animal. Este tipo de dieta no especifica cantidades de proteína de productos animales ni frecuencia de consumo, tampoco tipo de proteína, se puede incluir carne roja, pescado, cerdo, pollo, huevos y productos lácteos.
Se caracteriza por alto consumo de granos, legumbres, cereales de preferencia integrales, alto consumo de frutas, verduras, semillas, nueces y pequeñas cantidades de grasa saludable como aguacates y aceite de soya, olivo, girasol y otros.
Beneficios a tu salud
Algunos estudios sobre esta tendencia de alimentación han revelado que puede ayudar al control de peso a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y otras enfermedades crónicas. Los beneficios de este tipo de dieta coinciden con los de dietas altamente recomendables como la dieta de balance de nutrientes, dieta mediterránea y la dieta para detener la hipertensión conocida como dieta DASH por sus siglas en inglés.
El alto contenido de frutas y alimentos vegetales de estas dietas aporta los treinta gramos de fibra que el cuerpo necesita para evitar el estreñimiento y prevenir los divertículos, una enfermedad intestinal que afecta a un buen número de personas. También disminuye el riesgo de algunos tipos de cáncer, reduce la velocidad de absorción del azúcar en la sangre lo que es bueno para personas diabéticas y ayuda al control de los niveles de colesterol y triglicéridos.
Otro beneficio del alto consumo de verduras y frutas es que se obtienen muchos fitoquímicos. Estos son componentes químicos naturales, biológicamente activos que tienen múltiples funciones benéficas para la salud. Actúan como antioxidantes, protegiendo al ADN celular y evitando mutaciones que podrían causar cáncer y otras enfermedades degenerativas. Aumentan la resistencia del colesterol LDL a oxidarse por efecto de los radicales libres.
Fortalecen el sistema inmune. Desintoxican al cuerpo de los agentes de la contaminación ambiental y lo protegen del desarrollo de enfermedades crónicas degenerativas como: cataratas, artritis, presión alta, diabetes, aterosclerosis y enfermedades cardíacas, entre otras. Ayudan a evitar el envejecimiento prematuro.
Incluir carne y otros productos animales proporciona hierro y vitamina B12. El hierro es necesario para evitar la anemia, participa en la formación de hemoglobina y en el transporte de oxígeno en el cuerpo. El hierro de la carne es de mejor calidad que el de los vegetales. La vitamina B12 también participa en la prevención de anemia y en el buen funcionamiento del sistema nervioso central. Se encuentra en carnes, lácteos y huevos. La guía de alimentación del plato puede ayudarle a comer vegetarianamente flexible.
