Beisbol nicaragüense

Justo Rivas nunca ha ganado un título de bateo en los Pomares. LA PRENSA/ARCHIVO

El bateo sobresalió en primera jornada del beisbol nicaragüense

Eddy Talavera llegó a los 1,000 hits y Justo Rivas dio tres jonrones, en la jornada del fin de semana del beisbol nicaragüense.

Aunque Eddy Talavera no necesitaba llegar a los 1,000 hits para asegurar su recuerdo entre los aficionados del beisbol nicaragüense, cumplió su deseo de alcanzar esa significativa cifra el fin de semana, en una primera jornada del Campeonato Nacional de Beisbol Superior que tuvo mucho brillo desde la ofensiva.

Talavera se convirtió en el pelotero 54 en la lista de los bateadores de 1,000 hits y lo hizo siendo el de mayor edad a sus 49 años y ocho meses, en el segundo partido de la doble jornada dominical entre Rivas y Granada.

Sin duda, el granadino, que ahora pasará a ser el mánager de los Tiburones asumiendo su retiro de los campos de juego, es una figura importante en la pelota, pues ha sido uno de los bateadores más longevos en activo y un gran ejemplo de perseverancia, pues pese a dejar la pelota por casi ocho años —entre 1994 y 2002—, regresó para convertirse en un gran jugador, incluso en miembro de la Selección Nacional de Beisbol.

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En total, Talavera jugó 18 temporadas en la pelota de Primera División Nicaragüense, de 1988 al 2017, pero ¿cuánto habría hecho en esos ocho años que jugó?

Los bombazos

Pero además de la historia de Talavera, los cuadrangulares fueron protagonistas en este fin de semana, siendo Justo Rivas el de mayor brillo con sus tres cuadrangulares.

Rivas conectó para el San Fernando par de cuadrangulares en el primer partido del domingo ante Las Brumas en Jinotega, pero no quedó ahí, al sacar la pelota una vez más el domingo.

Rivas está en su última campaña y pretende irse con todos los honores posibles.

En contraste, un joven que da sus primeros pasos en la pelota nacional dio una probada de su potencial y se trata de otro pelotero del San Fernando, Rodolfo Bone.

Bone conectó dos jonrones, en la serie, pero ambos fueron en el mismo partido, el segundo del domingo, lo que habla bien de la capacidad de este muchacho para hacer volar lejos la pelota.

En total, en los tres día de acción, se conectaron 27 vuelacercas, exactamente la misma cantidad conseguida en el primer fin de semana de juego de la temporada pasada.

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Grand Slam

Los Grand Slam, es decir, jonrones con bases llenas, tuvieron una buena cuota en el primer fin de semana del beisbol nicaragüense.

Javier Robles, del Bóer, dio el primero el viernes ante Zelaya Central en el Rama; el rivense Yeltsin Solís dio el suyo por la noche en la visita de Rivas a Granada, el jinotegano Héctor Navarro lo hizo el sábado en Masaya y su coterráneo Harvy Gutiérrez el domingo en Jinotega.

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