Los retrasos en materia económica que presenta Nicaragua en comparación con países desarrollados, se convierten en tropiezos para una creciente generación de profesionales nacidos entre 1980 y 1996, que se les ha bautizado como los milénicos y que en su estilo de vida buscan incorporar el balance entre lo laboral y sus intereses personales.
¿Qué acciones están emprendiendo desde el sector empresarial para absorber esa mano de obra, que adicionalmente se combina con el llamado bono demográfico?, ¿están las empresas preparadas?
José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), afirma que la economía nacional no presta las condiciones para que las personas estén fuera de sus espacios laborales y es “imprudente” compararse con otras economías porque aún el trabajador debe cumplir con un horario establecido en contraste con países donde existen mecanismos para que las personas envíen sus asignaciones con apoyo de tecnología.
“Este tipo de economías todavía en el país no la tenemos. Esto es una realidad que nos llevará tiempo ir cambiando, no solo por el tipo de economía sino la cultura que tenemos las empresas y lo que nos queda es ir enfrentando esos desafíos”, manifestó Aguerri.
Habrá que ser más competitivos
La presidenta de la Red de Empresarias de Nicaragua (REN), Blanka Callejas, afirma que adaptarse a las nuevas condiciones e intereses de los milénicos tendrá que ir de la mano de más productividad.
“Es un hecho que estamos en un país donde son pocas las condiciones para esta generación y ellos traen una serie de retos, pero también de oportunidades. Creo que el punto es aprender lo nuevo que ellos traen y es ahí que las empresarias tenemos que estar más atentas a las particularidades de ese segmento laboral”, manifestó.
En ese sentido la presidenta de la REN sostiene que dado a que las jornadas laborales ya están establecidas por el Código Laboral, será necesario que si un milénico quiere estar menos tiempo en su centro, entonces que sea más productivo y tenga más rendimiento en menos horas.
“Aquí lo que nos queda es adaptarnos a ellos y flexibilizarnos poco a poco ante sus intereses”, expresó Callejas.
A nivel mundial el 84 por ciento de los milénicos presenta cierto grado de flexibilidad laboral en sus organizaciones, indica la sexta Encuesta Anual de Millennials, hecha por la firma Deloitte.
Las acciones
Y entre las pocas acciones que el sector empresarial va emprendiendo, según Aguerri, está ir preparando las condiciones para que haya más acceso a las tecnologías.
“Lo primero que estamos impulsando es el acceso a las tecnologías y el aumento de la banda ancha porque si tenemos las condiciones, entonces podremos brindar las facilidades que esa generación está demandando”, enfatizó Aguerri. Y el segundo aspecto es la promoción de los emprendimientos.
“Necesitamos hacer un cambio de chip entre los bachilleres que están optando por una carrera profesional y que no se vean solo como trabajadores sino como empresarios exitosos”, dijo Aguerri.
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En ese sentido, Rosendo Mayorga, presidente de la Cámara de Comercio y Servicios de Nicaragua (CCSN), analiza el tema desde dos perspectivas.
La primera es que reconoce que debe haber mayor análisis por parte de las empresas para atraer como consumidores a grupos poblacionales más exigentes que han crecido con acceso a tecnología.
La segunda es que, según Mayorga, hay que entender y apoyar a esa generación para insertarse con fuerza en el mundo laboral o bien para que creen sus propios negocios.
Pero ¿cómo los están apoyando? Mayorga dice que el sector privado formalizado alienta a que esos jóvenes en vez de buscar empleos sean lo suficientemente creativos para crear sus propias empresas, a través de programas con las universidades y centros tecnológicos, “de tal forma que las universidades deben formar emprendedores y no empleados”, sostiene.
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Según la encuesta de Deloitte, aplicada a casi 8,000 milénicos en treinta países, aquellos en organizaciones altamente flexibles parecen ser mucho más leales a sus empleadores y dos veces y media más propensos a creer que las prácticas de trabajo flexibles tienen un impacto positivo en el desempeño financiero a diferencia de las organizaciones más restrictivas.
También tres cuartas partes de los que ofrecen oportunidades flexibles de trabajo dicen confiar en que sus colegas lo respeten, y 78 por ciento siente la confianza de sus gerentes de línea.
Son un aporte
Rodrigo Ibarra, presidente de Emprendedores Juveniles de Nicaragua, que ejecuta el Instituto Nicaragüense de Desarrollo (Inde), añade que los milénicos representan una oportunidad para los empresarios nicaragüenses.
Y si se quiere sacarles máximo provecho “es el momento oportuno para evaluar las prácticas empresariales, hacer los ajustes necesarios y fortalecer aquellas que harán crecer los negocios, a fin de adaptarse a los tiempos modernos”, manifestó.
Evaluación de adentro hacia afuera
Kelly Valle, secretaria de la Asociación de Ejecutivos de Recursos Humanos de Nicaragua (Aerhnic), afirma que la empresa privada en el país está capacitándose y adaptándose a una generación cuyos aportes se pueden convertir en la base para empresas más fructíferas.
Pero para afianzar ese aspecto de fortalecimiento será necesario que los empresarios puedan revisar entre sus estructuras de talento humano qué porcentaje de su fuerza laboral son milénicos, agrega Valle.
“Es importante revisar el porcentaje de milénicos en las empresas y una vez que se sepa cuántos son, darles la oportunidad de innovar, así como revisar el clima y la cultura como un termómetro para medir la efectividad en las empresas”, expresó Valle, quien agrega que los cambios en las empresas deben empezar en las más altas jerarquías hacia abajo.
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En cifras
3.1 millones de personas conformaban en Nicaragua la Población Económicamente Activa, según la Encuesta de Empleo que publicó en 2011 el Instituto Nacional de Información de Desarrollo; de esa cantidad 1.4 millones son jóvenes.
40% se estima la tasa de desempleo juvenil en Nicaragua.
58% del total de la juventud nacional se encuentra en una situación de subempleo, según las estadísticas nacionales.
Dejarlos innovar
Para la economista Elizabeth Membreño, el punto de reflexión al que deben llegar las empresas respecto a los milénicos es el aprendizaje continuo y la movilidad interdisciplinaria que supone el modelo de vida de ellos.
Membreño dice que crear buenas redes de contactos, desarrollo de competencias, promover espacios de co-working dentro de sus centros de trabajo y sobre todo permitirles innovar, serán factores claves.
“Recordemos que esta generación se ha caracterizado por estar a la vanguardia de los emprendimientos digitales y empresariales, porque no es atractiva la flexibilidad laboral actual (en las empresas), entonces temas como aspirar a la seguridad social, trabajar ocho horas al día, recibir treceavo mes (decimotercer mes) y vacaciones; no son los incentivos que un millennials espera”, sostiene la especialista en desarrollo económico.
Hay que abrir la mente
En vista que la mayoría de las empresas son dirigidas por quienes pertenecen a la Generación X, al joven milénico no le queda más que aceptar las condiciones establecidas en el trabajo, señala María José Silva, especialista de recursos humanos.
“Sin embargo, si estas empresas no adquieren conciencia sobre la diferencia en las generaciones, el resultado será la pérdida del talento o bien, una fuerza laboral poco productiva”, advirtió. Para que las organizaciones puedan retener a los milénicos deben tener una mentalidad abierta a los cambios generacionales.