La ausencia por segunda vez del gobierno de Daniel Ortega, en representación del Estado de Nicaragua, en una audiencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), como ocurrió durante el 159 período de sesiones en Panamá, demuestra que el respeto de los derechos humanos no está dentro de sus prioridades, dicen defensores de derechos humanos.
Para los secretarios de la Comisión Permanente de Derechos Humanos y Asociación Nicaragüense pro Derechos Humanos, Marcos Carmona y Álvaro Leiva Sánchez, respectivamente, esto contradice la imagen que el gobierno intentó proyectar con la llegada al país del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, de que quiere dialogar, así como respetar procedimientos, leyes y la Constitución Política de la República.
“Es un doble discurso que deja mucho que desear”, criticó Carmona.
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Leiva expresó que los comisionados de la CIDH expresaron preocupación por la ausencia del Estado de Nicaragua. Y a criterio de Leiva el hecho de que el estado no se haya presentado a estas audiencias, “ indica de manera peligrosa es que el estado va teniendo una conducta en crecimiento de hostilidad hacia el tema de derechos humanos”.
Recordó Leiva que Nicaragua se encuentra amenazada por la aprobación de una ley que le puede perjudicar como es la iniciativa conocida como Nica Act y al no presentarse a estas audiencias el mensaje a la comunidad internacional es que no tiene voluntad de cumplir.
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período de sesiones de la CIDH celebrado en abril del presente año el gobierno tampoco envió a su representación. Tampoco lo hizo a audiencias privadas relativas a medidas cautelares.