Porque ayudó a que sanara un enfermo, sacar a un familiar de la cárcel, por devoción o herencia de los abuelos… Estas solo son algunas de las razones por las cuales miles de nicaragüenses celebraron este miércoles a la Inmaculada Concepción de María en la famosa “Gritería”, una de las fiestas religiosas más sonadas.
A como es tradición, a las 6:00 p.m., feligreses católicos de diferentes partes del país salieron a las calles en busca de altares de la Virgen María para gritar: “¿¡Quién causa tanta alegría!?”, para escucharse inmediatamente la respuesta: “¡La Concepción de María!”, y acto seguido empezar a cantar.
León, Matagalpa, Jinotega, Granada, Masaya y Managua fueron las ciudades donde más se sintió el fervor mariano al ver el peregrinaje de miles de personas por las calles, caminando kilómetros, de barrio en barrio, para cantar, casi siempre desafinado, a cambio del brindis, conocido como “gorra”.
Así te contamos la tradicional Gritería en Nicaragua


En el barrio Cuba, en el Distrito Dos de la capital, entre el gentío que comprometía el paso vehicular estuvo Gilma Gómez, quien a pesar de sus 82 años y múltiples dolencias, salió a gritarle a la virgen. De piel estrujada como papel pero con unos ojos vivos y abiertos como luna llena, visitó los altares que más pudo, desafiando la hipertensión y desgaste en las piernas que padece.
Cuando se le preguntó si pensó mejor quedarse en casa anoche, respondió: “Mientras esté viva voy a gritarle a María porque ella ha sido buena y me ha ayudado”.
A escasas cuadras pero ya en la Colonia Francisco Morazán, Silvia Morales celebró a la “conchita”, ayudada de su hija Sharon Salinas, quien estaba en panza cuando le regalaron la imagen y decidió gritarla por primera vez. Eso fue ya hace 24 años.


Cáncer no evitó celebrar a María
Pese a que hace un mes fue operada del ojo izquierdo y tiempo más atrás por cáncer de mama, Nellys Castillo celebró bajo sus limitaciones económicas un año más la Purísima, en el barrio Larreynaga, en el Distrito Cuatro de Managua.
Es que a como puede guarda dinero para celebrar la virgen cada 7 de diciembre —pagando— que hace 35 años salvó a un nieto que se estaba ahogando.
También, hoy regalará comida porque exactamente hace 24 años sacó a otro nieto que estaba preso. “De verdad que la virgencita ha sido muy buena conmigo”, agregó.
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Reemplazo de la “gorra”
Apenas hace una década con frecuencia en la “Gritería” se daba caña, limones y gofios; pero hoy esto poco se ve y lo que abundan son las panas plásticas, picheles, escobas, bolsas de arroz, nacatamales, pastas y pequeñas botellas de aceite.
Quienes celebran la virgen manifestaron que ahora regalan esto porque es más práctico y necesitado para las personas. Es así que en algunas partes reparten lapiceros, cuadernos y otros útiles para el colegio, anticipando el año escolar del próximo año.

Para llevar pan a la mesa
Aprovechando la Purísima, un cuarteto de muchachos oriundos del municipio de Tipitapa, cada 7 de diciembre visitan Managua acompañados de una marimba, güira, bongó y conga para tocar a cambio de dinero. Caminan desde el mercado Iván Montenegro hasta el mercado Oriental en busca de trabajo. Noel Espinoza tiene 24 años y es el mayor del grupo. En este negocio lleva 15 años y no se queja de las ganancias que le quedan al final, solo que es cansado porque tienen que cargar los instrumentos.