Barcelona

La Real Sociedad terminó con injusto empate ante el Barcelona, que sigue sin poder ganar de visita a Anoeta y se rezagó en la lucha por el liderato. LA PRENSA/EFE/Juan Herrero

Barcelona empató sin merecimiento ante Real Sociedad

El Barcelona empató a un gol con la Real Sociedad, quien sigue sin permitirle victoria a los azulgrana en Anoeta.

El domingo el Barcelona en Anoeta, frente a la Real Sociedad, perdió la visión de su juego.

De aquel equipo que parecía controlar el azar quedaron sombras nada más. El empate 1-1 fue benevolente hacia un conjunto azulgrana merecedor de la derrota, nada de vítores, sino silbidos, nada de alegría, sino tristeza.

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Salvados por el juez de línea que invalidó el gol de Juanmi, que significaba la muerte. Nueve años después siguen sin poder ganar de visita a la Real Sociedad, y peor aún, en los últimos años no se habían visto tan desconectados, sin identidad, jugando en el vacío sin fondo y sin forma.

La Real Sociedad se encargó de destruir la magia individual que conlleva al glamour colectivo. Los catalanes no tuvieron posesión de la pelota, fueron imprecisos en los pases, jugaron a balones largos, la fortaleza de años estuvo desnuda, abandonados en el medio campo y Lionel Messi bajó frecuentemente para apoyar a Sergio Busquets en las salidas. No hubo líneas de transición trazadas, no cabe duda que ese conjunto era fantasmal a la realidad y se distanció a seis puntos del Real Madrid.

Lo que mucho se habló de Eusebio Sacristán y la nueva identidad de la Real Sociedad no eran teorías, se dio la ejecución ante un equipo gigante. El otrora jugador del Barcelona absorbió como esponja las enseñanzas de aquel equipo de parte de los años 1980 y 1990 para ahora reflejarlo en los que dirige.

En el primer tiempo tuvieron el control, pero les faltó la efectividad requerida. Había pasado mucho tiempo desde que el Barsa no estaba atrás en posesión de la pelota (54 a 46), hasta el minuto 43 los locales tenían siete tiros de esquina y ninguno de los azulgranas, además de siete disparos a portería y solamente uno del Barsa.

Los goles

Era de esperarse el gol de los locales, siendo mejores en todo sobre el césped. Un error de Mascherano en la defensiva costó la anotación. Apareció el mexicano Carlos Vela para disparar, a pesar del rechace de Ter Stegen, ahí estaba el brasileño Williams, quien sacó un cabezazo impredecible y de larga distancia al minuto 52, y aunque Piqué trató de salvarle cerca del palo derecho del arquero la pelota siguió con su destino.

El Barcelona respondió al instante, aun cuando jugaban de manera desorganizada. Seis minutos después un desborde de Neymar y una triangulación para Lionel Messi, que echaba humo con su pierna izquierda, 1-1 se colocaba el marcador del encuentro, injusto.

Pero quién dice que en el deporte hay justicia, y más tras el fallo arbitral al invalidar el gol de Juanmi al 75’, luego de un disparo antológico del artista azteca Vela, la pelota parecía llevar una figura arquitectónica hacia las redes, pero de repente pegó en el travesaño, pisó la línea y salió de la portería, sin embargo, concretó la jugada el recién ingresado, no obstante ya no tenía validez.

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