Hace dos meses y veinte días que Byron “El Gallito” Rojas, excampeón del mundo mínimo de la AMB, no pelea. Desde su combate con Omar Ortiz en agosto, descansó un poco y luego un virus lo condenó a pasar en cama por tres semanas.
Recuperado físicamente, el matagalpino regresó al gimnasio de la mano de su entrenador Lino Rivas. Ha vuelto a moverse, a soltar golpes al saco y a tomarle sabor a esa rutina de trabajo duro que lo llevó a conquistar las delicias del boxeo, aunque luego el andar le supo a hiel.
“Byron está entrenando fuerte, ya se encuentra recuperado, ese virus lo afectó, sin duda, pero retomó su preparación en Matagalpa. Él es bien disciplinado y se mantiene cerca del peso, mientras tanto, estamos valorando su futuro para ver qué sigue”, dijo su apoderado Marcelo Sánchez.
Rojas sabe que no es fácil haber sido campeón y en la primera defensa bajar de estatus. Perdió en Tailandia frente a Knockout CP Freshmart en un combate enmarañado, se lamentó por eso. Sin embargo, no ha menguado el anhelo de atrapar otra corona y en 2017 podría tener un chance.
“Estamos trabajando en eso. Es necesario esperar un poco de tiempo para buscar mejores opciones y ver por dónde es más factible”, apuntó Sánchez.
A pesar de todo, Rojas se encuentra bien posicionado en el puesto número dos del ranking de la Asociación Mundial de Boxeo, organismo en el que fue campeón.
¿Se dará ?
El lunes en conferencia de prensa de la promotora Pinolero Boxing, Marcelo Sánchez dijo que Rojas aceptaba el reto de pelear con Carlos “Chocorroncito” Buitrago en un combate eliminatorio para optar a la corona mundial de la AMB.
“El apoderado de Buitrago, el señor Silvio Conrado, quedó en comunicarse conmigo. A él le mandé una copia del correo que le pasé a la AMB. ‘El Gallito’ está listo para medirse a su peleador”, apuntó Sánchez.