LeBron James dijo este viernes que estaba indeciso acerca de si regresaría a una recepción en la Casa Blanca organizada por el presidente Donald Trump, en caso de que los Cleveland Cavaliers repitieran su triunfo en la final de la NBA.
James, un firme partidario de Hillary Clinton en las elecciones del martes, estuvo junto con los Cavaliers el jueves en una recepción en la Casa Blanca con el presidente Barack Obama.
Pero la superestrella de la NBA dijo ayer, en declaraciones reportadas por el Washington Post, que no estaba seguro de si asistiría a eventos similares en el futuro tras la victoria electoral de Trump.
“No lo sé”, dijo James. “Eso es algo que vamos a cruzar, tenemos que cruzar ese camino si llegamos allí. Espero tener que cruzar ese camino, eso no significa que no quiera otro campeonato”.
James admitió que se sorprendió por el éxito de Trump, especialmente en su Estado natal de Ohio, donde solo el 44 por ciento votó por Clinton a pesar de la aprobación de la superestrella de la NBA.
“Fue difícil”, dijo James. “Era difícil verlo, mi esposa y yo no nos acostamos hasta las 4:00 de la mañana, fue muy difícil ver lo que sucedió no solo en nuestro Estado, sino en nuestro país”.
“Eso está en el pasado, necesitamos vivir en el presente y hacer nuestro futuro mejor”, acotó James.