Las fotografías de los cuerpos de agua que se quedaron solo en piedra acapararon la atención de los usuarios en redes sociales a inicios de este año. Mediante esas imágenes se mostró uno de los efectos que dejó la dura sequía que golpeó al país en 2015.
Es por ese tipo de situaciones y otras peores es que más de 150 países, desde el 7 hasta el 18 de noviembre, participan en la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 22), en Marrakech, Marruecos.
De acuerdo a análisis internacionales, esta Conferencia deberá establecer acciones claras que los países deberán cumplir en aras de lograr los objetivos propuestos en la primera COP 21, siendo los principales objetivos mantener el calentamiento por debajo del límite de los 2º Celsius con respecto a los niveles preindustriales.
Por parte de Nicaragua, el Centro Humboldt es uno de los organismos que participa como observador en la COP 22.
Temas claves
Bajo una agenda apretada, los distintos países participantes han presentado acciones que contribuyen desde sus realidades a adaptarse ante el cambio climático.
El papel de la agricultura orgánica en la lucha contra los efectos del cambio climático y la promoción de la biodiversidad ha sido tema principal del debate, según informa nota de prensa de las Naciones Unidas, así como el rol de los mercados de carbono en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero; ciudades y asentamientos humanos, acceso al agua y gestión de los recursos hídricos y energías renovables.
El Balance de la Gestión Ambiental en Nicaragua 2016, destaca entre otros puntos, que durante el período 2011- 2016 se han identificado afectaciones directas sobre 12 áreas protegidas del país.