Cuando del madero de Adrián González salió un rayo empujador de dos carreras que empató el juego 3-3 en el inicio del octavo inning, irrespetando al meteórico relevista Aroldis Chapman, la maldición de la “cabra” cobró vida en la memoria de los 42 mil fanáticos en el Wrigley Field de Chicago, sin embargo Miguel Montero salió del banco a espantar los temores de todos, con un jonrón con las bases llenas que dirigió a los Cachorros a la victoria 8-4 sobre los Dodgers, en el primer juego de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.
Con dos outs y las bases llenas, Montero tomó el turno al bate que le correspondía a Chapman y al primer envío de Joe Blanton envió la pelota a las gradas del bosque derecho para devolver la tranquilidad a los Cachorros, quienes no ganan una Serie Mundial desde 1908 y este parece ser su año.
Dexter Fowler siguió con otro batazo a la calle que incrementó la adrenalina, así que aunque los Dodgers anotaron una en su último turno, ya todo estaba consumado.
Chapman, quien entró con las bases llenas sin out y ponchó a dos bateadores antes del hit del “Titán”, fue el ganador, y perdió Blanton. La serie sigue hoy (6:00 p.m.).