Diez cascos fueron entregados la tarde de este lunes por la jefatura de Tránsito de la Policía en Ocotal en el marco del plan que pretende reducir los accidentes y muertes en las carreteras.
Retenes policiales en el sector de los semáforos del Hospital Alfonso Moncada Guillén y en la intersección conocida como la Nortecentro y entrada al barrio Sandino, no necesitaron más de media hora para ubicar los 10 cascos entre motorizados que infringieron la ley por no portarlos.
A la cabeza del plan estuvo el comisionado Alejandro Rivera, jefe de Tránsito en el departamento de Nueva Segovia que con sus agentes de tránsito se ubicaron en los retenes, en un operativo sorpresa.
A los infractores la Policía les aplicó multas de 500 córdobas, pero al mismo tiempo les entregaba un casco nuevo y explicaban la importancia de portarlo siempre.
En uno de los retenes los agentes de Tránsito escaparon de ser arrastrados por dos jóvenes que intentaron huir de la multa.
El comisionado Rivera explicó que este plan se desarrolla en todo el país con aporte de algunas casas comerciales para promover un cambio de actitud, reducir los accidentes de tránsito y evitar las muertes por la falta de casco.
Trece muertos
El pastor evangélico Wilson Pozo, uno de los que fue multado la tarde de este lunes porque su acompañante no portaba casco, consideró de mucha importancia que la Policía realice estos planes para evitar muertes.
El comisionado Alejandro Rivera, jefe de Tránsito en el departamento de Nueva Segovia, reveló que en lo que va del presente año registran 13 personas muertas en accidentes de tránsito. En seis de los casos estuvieron involucrados motorizados, quienes no portaban casco.
En el mismo período la Policía de Tránsito registró 53 personas lesionadas y daños materiales que aún no se han cuantificado.