Hoy Masaya sigue de fiesta por San Jerónimo, el santo patrón. A la 1:00 de la tarde será la santa misa en la parroquia que lleva ese nombre.
A las 2:00 de la tarde será la bajada de San Jerónimo, iniciando así las fiestas patronales más largas de Nicaragua —tres meses— en donde se ofrece un derroche de cultura, folclor y tradición.
Hoy la imagen de San Jerónimo saldrá por los barrios, con el jolgorio característico de los masayas. Por la noche regresará a la parroquia.
Desde la tarde de ayer se rompieron los fuegos en una de las ciudades más bullangueras de Nicaragua: Masaya.
Con la bajada de la venerada imagen de San Miguel Arcángel, de manos del cardenal Leopoldo Brenes, el párroco Edwin Román y sus devotos, se inauguran las fiestas patronales de esta folclórica ciudad.
En la parroquia del mismo nombre, tras el grito de ¡Viva San Miguel!, la multitud respondió: ¡Viva!, entonces la imagen fue bajada de su pedestal, luego llevada en manos para darle su “bailadita” al son de los filarmónicos, mientras un mar de gente aplaudía y trataba de acercarse.
Luego el santo patrono salió acompañado por la cofradía, la reina de las fiestas patronales, la señorita Cecilia Patricia Zambrana Fuentes; los mayordomos de las fiestas y el palo lucio, Luis Raudez y Martha Toribio respectivamente, mientras los fieles devotos no dejaban de bailar.
“Estamos también a las puertas de la celebración de San Jerónimo. Ambas recogen todo un sentimiento hermoso de fidelidad al Señor y eso es lo que cada uno de nosotros tenemos que descubrirlo, la fidelidad del Arcángel Miguel al proyecto y los programas de Dios, que lo lleva a defender contra todo aquello que pueda atentar contra la persona de Dios”, dijo el cardenal Brenes en la homilía de la bajada.
La salida a los barrios
Durante la salida por los barrios aledaños a la parroquia, muchas personas acompañaron a la imagen de San Miguel hasta su entrada al templo.
Entre la multitud iba doña Juana Soza Pavón, quien caminaba entre empujones y contaba que hace tiempo sufrió un accidente doméstico y que estuvo muy lastimada a consecuencia del golpe, pero tras un ruego a San Miguel, pudo volver a caminar.
“Entonces le prometí que año con año vendría a su bajada y pues gracias a él estoy aquí, es muy milagroso, lo que usted le pida le sana. A las personas que tienen un padecimiento, que busquen de los milagros, pero que no anden en vicios, principalmente los jóvenes”, agregó la promesante, mientras enjugaba el sudor de su frente.