Llanto, risas, abrazos, gritos, nervios, en fin, todo tipo de emociones se vivieron el sábado en la vivienda de Román “Chocolatito” González al convertirse en el primer boxeador nicaragüense en conquistar cuatro coronas mundiales de boxeo, luego de vencer por decisión unánime al excampeón mexicano Carlos Cuadras en el Forum de Inglewood, California, Estados Unidos.
Ahí, en la vivienda de Román, se congregaron desde muy temprano decenas de fanáticos, de todas las edades, para acompañar a doña Liliam Luna, madre del “Chocolatito”, en este momento histórico.
“Sí, lloré. Estaba nerviosa, Cuadras era muy bueno, pasé orando en toda la pelea. Nunca vi a Román tan golpeado, tuve miedo cuando lo vi inflamado, nunca pensé que lo iban a partir así. Si Alexis Argüello viviera se sentiría alegre y orgulloso de Román”, expresó emocionada Luna tras el combate que duró 12 asaltos.
Así se vivió
“Cuando iban a dar el fallo se lo puse en las manos de Dios para que ganara su cuarta corona y así fue”, agregó doña Liliam en medio de la algarabía que se acrecentó con el estallido de cohetes.
Junto con Luna, que dio comida a los fanáticos, estaba Litzy, la hija de Román. “Estaba nerviosa. Me siento dichosa porque ganó mi papá. Fue una pelea muy dura, se me salieron las lágrimas. Antes de la pelea hable con mi papá y me dijo que estuviera tranquila que todo iba a salir bien y que me quería mucho. Este era el sueño de mi papá, de ganar su cuarta corona”, dijo aún emocionada Litzy.
“Vamos Chocolate”, no te dejés, cerrale la boca a ese mexicano”, gritaba la gente con cada golpe que daba Román.
Un ejemplo
“Román González es un joven que desde muy abajo ha surgido para ser un ejemplo de superación para todos los jóvenes, hombres y mujeres de Nicaragua, que sueñan cómo poder salir del anonimato y la pobreza, Román es un ejemplo viviente”, dijo en su cuenta de Facebook, el ex bicampeón mundial Rosendo Álvarez.