Otra vez el gusano medidor pone en jaque mate a productores del país y los obliga a realizar enormes gastos en las fincas, de lo contrario las pérdidas se extenderían, asegura Donald Ríos Obando, productor de Nueva Guinea.
“Este problema se da todos los años cuando entra el invierno, nosotros tenemos que estar atentos porque si no, tenemos enormes pérdidas, porque el ganado baja de peso, disminuye en gran medida la producción de leche y los gastos en las fincas no se detienen”, dice Ríos.
Cruz Mejía, de la comunidad El Tulito, Río San Juan, afirma que de nada sirve que un productor fumigue si el vecino no lo hace, entonces el gusano se pasa o la mariposa, y se traslada a cualquier parte de la zona.
Mejía dijo que las vacas han bajado en un cincuenta por ciento la producción de leche. “Si una vaca su promedio es entre diez y 12 litros de leche, ahora esta misma vaca ya no da ni los seis litros”, estima.
“Nosotros sabemos cuál es el problema. Es que están comiendo el zacate con el gusano medidor en el campo, el gusano está en las ramas del pasto, llega la vaca y se lo come con todo el gusano y eso les provoca una serie de problemas al animal”, continúa explicando el campesino.
Los productores que son eficaces para atacarlo
Ríos dijo que el producto eficaz es la cipermetrina 25 por ciento (emulsión centrada), un litro de este producto vale en Nueva Guinea entre 200 y 220 córdobas y esta cantidad solo ajusta para una manzana de potrero si es que hay poco gusano.
Para el experto en productos químicos, Elvin Hurtado, la cipermetrina no es tan eficaz, por lo que sugirió emplear lambbda cilalotrina y esto termina de una sola vez al gusano en el pasto.
Este producto viene en bolsa de 260 gramos, se diluye en un litro de agua y es para una manzana, señaló Hurtado.