Comerciantes del Mercado Santos Bárcenas, conocido popularmente como La Estación en León, que se encuentran ubicados en el costado este de la iglesia San Juan, mostraron su inconformidad por la construcción de un muro al que le han colocado pedazos de vidrio.
Los comerciantes aseguraron que podría originarse un accidente, debido a que los vidrios están expuestos al público. De igual manera señalaron que es un atentado contra los niños, hijos de comerciantes y clientes que visitan el centro de compras.
“Estamos con criaturas, es un sacerdote lo que está haciendo eso, exponiendo al peligro a las personas, qué barbaridad”, dijo doña Belinda Mejía, vendedora de frutas.
Otro que no está de acuerdo es Juan García, de 57 años, quien dijo que el tipo de trabajo que está realizando el párroco de la iglesia San Juan es imprudente.
“Queremos que quiten esos vidrios, es una grosería lo que está haciendo el padre, es un atentado contra el pueblo”, expresó Marcia Martínez, de 42 años.
PARA QUE NO SE ORINEN
En reiteradas ocasiones LA PRENSA intentó conocer la versión de monseñor Alfredo Antonio Mayorga Marín, párroco de la iglesia San Juan Bautista, pero fue imposible.
Uno de los trabajadores que se encontraba en el lugar dijo que la construcción del muro es por orientación del padre, pues la gente se orinaba en los alrededores de la iglesia.
“Aquí se vienen a orinar y toda cosa y el padre está enojado porque pusieron tramos detrás de la iglesia, nosotros somos simples trabajadores y hacemos lo que nos digan”, expresó Carlos Alberto Hernández Martínez, de 28 años, quien fue contratado para construir el muro con pedazos de vidrio.

