Entre superhéroes y peces animados, la llegada de la nueva película de Steven Spielberg es muy bienvenida. Con The BFG (Mi amigo el gigante), el director adapta un libro del escritor británico Roald Dahl —autor de Matilda y Charlie y la fábrica de chocolate— en una película que propone de forma sincera un entretenimiento para toda la familia a través de efectos visuales asombrosos y un relato entretenido.
Pero la realización de la cinta no fue del todo fácil. “La filmación ha sido una de las más complicadas del mundo. Es casi un milagro tecnológico que no podríamos haber hecho 10 años atrás. No existía la tecnología para apoyar nuestra visión para The BFG, pero ahora, con la animación digital y la tecnología para captar las actuaciones, pudimos unir a un ser humano con un gigante digital, basado en la actuación de Mark Rylance en las escenas juntos; fue un reto técnico muy difícil”.
Asimismo, Steven Spielberg señala que en su profesión sigue siendo un “estudiante” y que el “amor de mi familia, el apoyo de mi compañía y de mi equipo creativo”, es lo que necesita en su vida.
“Soy un estudiante en mi trabajo; continúo aprendiendo y me quedo fascinado con lo que no sé y con lo que nunca supe hasta el momento en que lo descubrí. Por ese motivo me mantengo dirigiendo, activo en la industria, porque sigo siendo un estudiante”, apunta el cineasta.