A Hugh Grant no le gustan demasiado las entrevistas, pero forzando la sonrisa y ofreciendo una taza de café, se sienta a hablar de la película Florence Foster Jenkins, su último proyecto en un mundo que no le hace muy feliz.
La faceta pública de Grant (nacido en Londres en 1960) no ha sido un camino de rosas. En el programa Late Late Show, de su compatriota James Corden, explicó haber sufrido hace poco una crisis emocional que le tuvo llorando sin parar durante tres semanas.
La estrella de Hugh Grant comenzó a brillar en 1994 con la comedia romántica Cuatro bodas y un funeral, que le dio su único Globo de Oro. “Me alegra de que algunas películas hayan tenido éxito y hayan gustado a la gente”, asegura con orgullo.
Pero eso no quita que sintiera “mucho miedo” cuando el cineasta Stephen Frears le escogiera para protagonizar junto a Meryl Streep Florence Foster Jenkins.
Las tres décadas de experiencia que lleva a sus espaldas no han hecho desaparecer el miedo escénico. Tampoco los paseos matutinos y los remedios contra el estrés. En pleno rodaje con Streep —ganadora de tres Óscar—, tuvo que repetir varias veces una escena tras sufrir “un ataque de pánico”. “Sudores, tensión… es ridículo”, asegura, con algo de frustración en la voz.