El 23 de abril del año pasado, Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN) encargadas de desarrollar el proyecto Tumarín, informaron que habían indemnizado a los pobladores de Apawás y que la siguiente fase sería construir un nuevo poblado, sin embargo tras las venta de acciones de Eletrobras a Enel y Disnorte, las familias tienen temor que la empresa no cumpla con los compromisos adquiridos en el 2014, cuando iniciaron una serie de protestas.
CHN adquirió el poblado de Apawás, que tiene un área de 200 mil metros cuadrados. Este poblado según la ley especial para el desarrollo del proyecto hidroeléctrico Tumarín, sería restituido integralmente en un nuevo lugar seleccionado por ellos mismos.
Javier Morales Contreras, vicepresidente de la Comisión de Comerciantes de Apawás manifestó que después que se indemnizó a la población, ellos seguirían en las viviendas mientras avanzaba el proyecto y se construía el poblado para la gente afectada, pero hasta la fecha no les han dado respuestas y con la venta de acciones no ven un panorama claro.
“Le exigimos a la empresa que nos dé una respuesta, porque nosotros vendimos barato porque ellos se comprometieron a construir nuestras casas y las casas donde vivimos se están cayendo porque ellos no nos permite que saquemos madera para repararlas, ahora dicen que le vendieron a Disnorte y no se como vamos a quedar nosotros”, dijo Morales.
CHN pagó por indemnización a los pobladores de Apawás 16.04 millones de dólares.
VENTA DE ACCIONES
El pasado 22 de julio las acciones de Eletrobras (Centrales Eléctricas Brasileñas) que tenía en CHN pasaron a manos de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel) y de la empresa distribuidora de energía (Disnorte), al ser vendida por un monto de 44.2 millones de dólares.
El proyecto hidroeléctrico estaba valorado en 1200 millones de dólares, el cual debía ser entregado en el 2019, sin embargo desde su anuncio se reprogramó en varias ocasiones.