Desde Atenas-1896, en la primera edición de los Juegos Olímpicos modernos, hasta Londres-2012, última edición antes de Río de Janeiro-2016, la historia olímpica ha dejado momentos inolvidables, dignos de repasar en un resumen
Honor al Barón
El Barón francés Pierre de Coubertin tuvo la idea de relanzar los Juegos Olímpicos modernos. La creación del Comité Olímpico Internacional (COI) fue en 1894, y los primeros Juegos se disputaron en Atenas dos años más tarde.
Louis de oro
Al ganar el primer maratón olímpico en 1896, en Atenas, el griego Spiridon Louis rindió homenaje al soldado Filípides, quien, 490 años a.C, corrió 42.1 km entre Marathon y la capital griega para anunciar la victoria de Grecia contra Persia.
Título póstumo
El estadounidense Jim Thorpe, campeón olímpico de pentatlón y de decatlón en los Juegos de Estocolmo-1912, privado de sus dos medallas de oro, fue rehabilitado en 1982, a título póstumo.
Duke, rey del crawl
Campeón olímpico de los 100 m. estilo libre en Estocolmo-1912, el hawaiano Duke Paoa Kahanamoku, quien hizo popular el crawl, repitió la hazaña en Amberes-1920, agregando el título 4×200 m.
Johnny, el Tarzán del cine
Primero en romper la mítica barrera del minuto en 100 m libres en 1922, el estadounidense Johnny Weissmuller dominó los Juegos de París-1924 (oro en 100 m, 400 m y 4×200 m) y Amsterdam-1928 (oro en 100 m, 4×200 m). Se convirtió después en hombre-mono encarnando a Tarzán en el cine.
El finlandés volador
Mejor atleta de 1,500 m durante más de diez años, el finlandés Paavo Nurmi ganó 9 medallas de oro en los Juegos entre 1920 y 1928, estableciendo 22 récords mundiales.
Mala jugada
Claro de que los Juegos de Berlín-1936 serían la vitrina perfecta para su propaganda, Adolf Hitler no apreció el éxito del afroestadounidense Jesse Owens, oro en 100 m, 200 m, 4×100 m y salto largo.
Siempre a punto
Apodado “La locomotora”, el checo de larga distancia Emil Zatopek solía agotar a sus rivales con su velocidad de inicio, una estrategia que dio resultado en los Juegos de Helsinki-1952, en los que ganó en 5,000 m, 10,000 m y maratón.
Oro en las barras
Reina de su disciplina, Larissa Latynina comenzó su cosecha de medallas de oro en Melbourne-1956. Invicta durante siete años en el concurso general, la soviética ganó 18 medallas (9 oro) en tres ediciones de los Juegos. ¡Un récord!
Del waterpolo al boxeo
La semifinal de waterpolo entre Hungría y URSS en Melbourne-1956 terminó en drama. Semanas después de la invasión de Budapest por parte de los soviéticos, el partido se volvió combate de boxeo y debió ser interrumpido cuando Hungría ganaba por 4-0.
El milagro de Wilma
Víctima de una poliomielitis a los 6 años, la estadounidense Wilma Rudolph, apodada “la gacela negra”, encontró la energía y el coraje para volver a caminar. Pero en la pista, fueron sus adversarias las que comenzaron a correr detrás de ella. Sus 3 títulos olímpicos (100 m, 200 m y 4×100 m) en Roma-1960 fueron un canto a la vida.
Los pies descalzos
En su segunda carrera de la distancia, el etíope Abebe Bikila ganó, descalzo, el maratón de Roma-1960 y se convirtió en el primer campeón olímpico de África negra. Cuatro años más tarde, repitió la hazaña, esta vez calzado.
Sin rival en 100 m
Única nadadora que ganó tres títulos olímpicos consecutivos en 100 m libre (1956, 1960, 1964), la australiana Dawn Fraser fue la primera mujer que bajó el minuto en esa distancia, en Tokio-1964.
Japón al piso
El judo hizo su aparición en los Juegos. Una bendición para los japoneses, convencidos de poder cosechar el oro en las cuatro categorías. Pero no tuvieron en cuenta la presencia del holandés Anton Geesink (pesados o todas categorías) quien, al derrotar al local Akio Kaminaga, hizo llorar a millones de japoneses.
Panza arriba
Pese a que los atletas de salto alto usaban la técnica del salto con el vientre abajo, el estadounidense Dick Fosbury se convirtió en campeón olímpico en México-1968 saltando de espaldas o panza arriba. Fue el nacimiento del Fosbury flop, que revolucionó la disciplina.
El tiempo se detuvo
Justo antes de que la tormenta azotara a México, el norteamericano Bob Beamon se lanzó en su primer salto. En el momento en que tocó tierra, el estadio quedó enmudecido: ¡8.90 m! Luego, la lluvia se desató. El récord mundial de salto largo fue superado por 55 cm y perduró casi 23 años.
EL RÉCORD
Siete carreras y siete récords del mundo. Para el estadounidense Mark Spitz, los Juegos de Múnich-1972 fueron sinónimo de perfección, con victorias en 100 m y 200 m libre, 100 m y 200 m mariposa, 4×100 m y 4×200 m estilo libre y 4×100 m cuatro estilos.
En Múnich, el 5 de septiembre de 1972, ocho palestinos del comando “Septiembre Negro” mataron a dos israelíes y tomaron a otros nueve como rehenes en la Villa Olímpica.
Los Juegos del terror habían comenzado. Al final, 11 atletas morirían. El presidente del COI, Avery Brundage, anunció que “los Juegos deben continuar”, con la bandera olímpica a media asta.
La norteamericana Marion Jones intentó ganar cinco medallas de oro en Sídney-2000, pero no pudo, al ser tercera en salto largo.