Estados Unidos admitió ayer que la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) afectará al valor del acuerdo de libre comercio e inversiones, conocido como TTIP, que negocian ambas partes desde hace tres años y que, a pesar de las dificultades, aún quieren concluir en 2016.
“La lógica de estrategia económica para el TTIP sigue siendo fuerte. Al mismo tiempo, obviamente, una retirada del Reino Unido afectaría al valor del mercado de la UE”, recalcó el jefe negociador estadounidense, Dan Mullaney, en una rueda de prensa al término de la decimocuarta ronda de trabajos en Bruselas.
Aunque “vamos por buen camino en términos de tener textos sobre la mesa que están discutiendo los negociadores mientras buscan eliminar las diferencias”, señaló que, “en una negociación como esta, este tipo de cifras afectan al balance del potencial acuerdo”.
“Seguimos analizando el impacto general”, agregó.
REINO UNIDO PESA
Mullaney recordó que el 25 por ciento de las exportaciones de Estados Unidos a la UE son al Reino Unido y el 25 por ciento de las oportunidades de licitaciones públicas en la UE están en el Reino Unido.
“El Reino Unido es nuestro mayor mercado a nivel global para servicios”, añadió.
“Imaginen que, en el caso de Estados Unidos, quizá el TTIP no se aplicase en California”, dijo, a la vez que pidió a las partes “reflexionar sobre ese tipo de acontecimientos”, en referencia al “Brexit”.
Por su parte, el negociador jefe de la UE, Ignacio García Bercero, insistió en que la decisión de los británicos de irse de la UE “de ninguna manera va a retrasar las negociaciones del TTIP”.
“Por mi parte eso es exacto, en lo que se refiere al TTIP, como dijo el presidente (estadounidense, Barack Obama, en los márgenes de la cumbre de la OTAN en Varsovia) el pasado viernes, frente al ‘Brexit’ estamos comprometidos con concluir las negociaciones este año”, agregó Mullaney.
García Bercero sí que admitió que, de no lograr ese objetivo, “debería ser ciertamente posible concluir un acuerdo ambicioso entre EE.UU. y la UE dentro de un marco de tiempo razonable”.
Teniendo en cuenta las elecciones en noviembre en Estados Unidos y a partir del año próximo en países como Alemania y Francia, la idea es “llevar el TTIP lo más lejos posible para facilitar su conclusión, incluso si tiene que ser más tarde”, explicó.
“Esta semana tuvimos muy buenas reuniones, hicimos progresos, pero por supuesto que quedan pendientes muchos asuntos difíciles”, admitió el negociador europeo.
Las partes se han propuesto consolidar el máximo posible de textos durante el verano (boreal), y en esta ronda dicen haber intercambiado gran número de documentos.
García Bercero reveló que, en acceso a mercados, aún no se ha llegado al nivel deseado por la UE en tarifas, servicios y licitaciones públicas.
Centro financiero global
El alcalde de Londres, Jeffrey Evans, defendió esta semana en Tokio que la capital británica seguirá siendo el mayor centro financiero del mundo, en un momento en el que varias empresas niponas se plantean mudarse de la ciudad tras la victoria del “Brexit”. “Seguiremos siendo el principal centro financiero”, dijo con convencimiento Evans tras reunirse con el consejero delegado de la empresa operadora de la Bolsa de Tokio, Akira Kiyota. El alcalde añadió que ahora mismo se siente “muy optimista” con respecto al futuro pese a la posibilidad de que financieras de Japón y otros países opten por cambiar sus sedes fuera de Londres a raíz de la victoria en el referéndum del 23 de junio de la salida de Reino Unido de la Unión Europea. (EFE)
TEMAS CLAVES PARA EL FINAL
Tras intercambiar dos ofertas sobre tarifas, hay sobre la mesa “buenas” propuestas que incluyen el 97 por ciento de las líneas tarifarias, mientras que el 3 por ciento restante —que implica productos sensibles—, “quedará para el final”, concretó.
También han intercambiado dos ofertas sobre servicios pero solo una vez en licitaciones públicas, donde la UE pide “mejoras sustanciales” a Estados Unidos puesto que están “lejos de la meta” propuesta.
Por lo que respecta a la posible inclusión de un capítulo sobre energía y materias primas, como pretende la UE, Mullaney admitió que aún no se ha tomado una decisión sobre ello.
Afirmó que analizarán la propuesta presentada por la UE en esta ronda, en la que pide levantar toda restricción a la exportación de gas natural y un mecanismo para garantizar el suministro a Europa.
En lo que se refiere a la cooperación en regulación de sectores como químicos, cosméticos, ingeniería, dispositivos médicos, coches, textiles o farmacéuticos, García Bercero mantuvo que “solo será posible si el nivel de protección de los ciudadanos mejora o se mantiene”.
También han consolidado textos en otras áreas reguladoras como barreras técnicas al comercio y medidas sanitarias y fitosanitarias.
La UE y EEUU mantendrán los contactos a nivel técnico y político durante este verano y los ministros europeos de Comercio harán en septiembre.