¿Cómo medir efectividad de la veda forestal?

Es conocido que el espíritu de una veda forestal o suspensión de las actividades forestales en pinares, como la que de hecho se está impulsando en el país, es contener la deforestación y la degradación forestal producto de las debilidades en el manejo de

Es conocido que el espíritu de una veda forestal o suspensión de las actividades forestales en pinares, como la que de hecho se está impulsando en el país, es contener la deforestación y la degradación forestal producto de las debilidades en el manejo de nuestros bosques, la tala ilegal y otros factores que provocan daños al recurso. No obstante, el mencionado propósito debe ser desarrollado con especial cuidado por las entidades de orden legal, político y técnico, debido a que si la veda está mal enfocada e impide todo tipo de acciones que afectan el manejo de los recursos forestales, incluidas las medidas orientadas a combatir las plagas forestales, esta podría tener un efecto bumerang, y en lugar de lograr su propósito, podría generar impactos contraproducentes y propiciar de forma indirecta ciertos drivers de deforestación.

Una veda forestal debe ir de la mano con un Sistema de Monitoreo Forestal (SMF) que, entre otras cosas, alerte sobre la aparición de brotes de plagas; dicho sistema no solo debe basarse en observación de atributos de localización de eventos y de ganancias o pérdidas de cobertura forestal, sino en Análisis Espacial de Patrones Morfológicos del paisaje, con suficiente robustez y con datos y métodos consistentes. El sistema debería integrar modelos de predicción, para identificar zonas con mayor probabilidad de afectación por plagas forestales, y contribuir a la implementación de medidas de control muy localizadas, esto ayudaría a ser eficientes en la aplicación de las mismas y a optimizar los recursos económicos orientados a combatir dichas plagas, y evitaría que las medidas sean sobredimensionadas y que muchos madereros y sus redes de negociantes, continúen buscando formas para justificar sus negocios en detrimento del bosque. Estas herramientas no deben verse como elementos aislados, sino como partes inherentes de un Sistema de Alerta Temprana, que permita oportunamente la detección de factores que ocasionan deforestación, que ayude a tomar decisiones y a implementar medidas para evitar este fenómeno.

El SMF requiere de estructuras capacitadas en los diferentes niveles organizacionales y operacionales a fines, basadas en principios lógicos de eficiencia y articulación, verdaderamente comprometidas con la gestión sostenible de los recursos naturales, así como la financiación necesaria de los medios tecnológicos para conformarlo e implementarlo. Asimismo, deben ser definidos indicadores y su línea base, que sean de fácil medición, tanto por sus métodos como por sus costos económicos, esto ayudará a conocer los aciertos, y desaciertos, de las decisiones tomadas y la efectividad de las acciones implementadas, y permitirá, si es necesario, efectuar correcciones pertinentes.

En tanto seamos menos “parcheros”, menos “apagafuegos”, y seamos más previsores, podremos intervenir oportunamente en la búsqueda del aseguramiento de la sostenibilidad del bosque, y finalmente continuar disfrutando de los vitales bienes y servicios que estos nos proveen.

El afán de escapar de lo meramente intuitivo y ser más sobrios al hacer conclusiones sobre la situación forestal del país, me conduce a las siguientes interrogantes:  ¿Cuál es el nivel de efectividad del enfoque de la veda forestal en pinares? ¿Estamos protegiendo donde y lo que deberíamos proteger? ¿Qué tanto estamos contribuyendo a la conectividad de los ecosistemas? ¿Qué áreas de bosque son más propensas a ser afectadas por plagas forestales de origen no antrópico? ¿Somos, como país, realmente fuente o sumidero de bióxido de carbono, y por ende, cuál es el balance neto de nuestras contribuciones a nivel internacional en la lucha contra el cambio climático? En términos ecológicos, sociales y económicos ¿Cuáles son las ganancias netas de las acciones implementadas para la conservación de nuestros recursos forestales? ¿Estamos realmente atacando el origen de esta enfermedad llamada deforestación, o solo estamos tratando de calmar los síntomas de la misma? ¿Qué datos respaldan las posibles respuestas a estas cuestiones y qué nivel de consistencia presentan los posibles datos, por supuesto, en caso de haberlos?

Finalmente, quiero resaltar que la veda forestal es necesaria, pero es conveniente monitorear su nivel de efectividad y la dinámica de sus efectos colaterales. Un SMF no solo ayudaría a medir la efectividad de las medidas que se toman para la gestión de nuestros bosques, sino a evitar conjeturas alrededor del tema basadas en especulaciones y opiniones personales.

El autor es Consultor, especialista en Ciencia y Tecnología Ambiental.

Columna del día veda forestal archivo

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