Poco a poco los costarricenses van cambiando las opiniones negativas casi generalizadas que históricamente han tenido hacia los nicaragüenses, sin embargo no así del gobierno sandinista.
Según una encuesta del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la estatal Universidad Nacional (UNA), el 25.2% de los ticos considera a los ciudadanos de su vecina del norte como personas trabajadoras, luchadoras y esforzadas; mientras que el 22.2% mantiene una posición ambivalente, es decir, que considera que son individuos buenos y malos como los hay en todos los países.
El Idespo realizó una encuesta vía telefónica a 800 costarricenses mayores, entre 12 y 20 de abril de este año, en la que además buscaba determinar las percepciones de la población costarricense sobre las relaciones entre Costa Rica.
Los resultados cuentan con un nivel de confianza del 95% y un margen de error del más o menos 3.5%.
El 15.1% de las personas consultadas señalan que es un pueblo empobrecido, sufrido y con falta de oportunidades; mientras el que el 13% indica que es una nación que sufre por culpa del gobierno, la revolución o la dictadura.
Un 6.2% piensa que son personas malas que vienen a hacer daño al llegar a Costa Rica, el 5.7% percibe que son buena gente, amables y agradecidos; y el 4.6% señaló que es un pueblo con muy mala educación o poca cultura.
Otros datos de la encuesta dicen que el 64% piensa que la mayoría de los migrantes llega al país en busca de oportunidades, para mejorar el nivel económico y por consiguiente una mejor calidad de vida; el 13.8% se mostró ambivalente; 10.6% manifestaron que no deberían venir porque generan problemas, mientras que el restante 11.6% tiene un concepto positivo.
José Díaz, investigador del Idespo, opina que los datos reflejan que la opinión negativa (casi generalizada) que tenían los costarricenses hacia los nicaragüenses, han bajado con respecto a años anteriores.
“Pero las personas están empezando a diferenciar entre sociedades y gobierno. Una cosa es lo que los gobiernos hacen y otra el pueblo que vive bajo ese gobierno. Podemos hablar de percepciones positivas entre personas, sociedades y nacionalidades; y negativa o positiva en el plano institucional o de gobierno”, según Díaz.
Prueba de ellos son los resultados a la pregunta sobre las labores de rescate del gobierno sandinista en enero anterior en el caribe de Nicaragua, donde una lancha naufragó y fallecieron ahogados 13 costarricenses.
Sobre ese aspecto, el 67% dio opiniones positivas a las labores de búsquedas en Nicaragua, 11% ni de acuerdo ni en desacuerdo y un 22% en desacuerdo.
Además, un 29% de los ticos estuvo de acuerdo con el cierre la frontera nicaragüense el pasado mes de noviembre para migrantes cubanos, un 5% no estaba de acuerdo ni en desacuerdo y el 65% se manifestó en desacuerdo.
“Me parece que la idea negativa que tiende a permanecer, se centra más en la de la relación de los gobiernos, sobre las tensiones no resueltas, que influyen en percepción. Esto es contrario a la opinión sobre la contraparte, es decir, sobre la población nicaragüense”, añadió Guillermo Acuña, también investigador del Idespo.
Acuña añade que en las opiniones positivas de los costarricenses hacia la población de Nicaragua, “podría estar incidiendo que estamos más vinculados y mezclados de la cuenta, ya tenemos de contar con más migrantes nicaragüenses más cercano de lo que parecieran. Trabajan en nuestras casas, barrios, hay creación de vínculos familiares a partir de la constitución de familias binacionales”.
“En términos generales se preguntó si había que cerrarle fronteras al pueblo nicaragüense, la gente se mostró bastante en desacuerdo con esa afirmación. De manera que hay una historia en común de los pueblos que creo está saliendo reflejada en esta encuesta”, ejemplificó Acuña.