La selección española de futbol inicia este lunes (7:00 a.m.) en Toulouse ante la República Checa su andadura en la Eurocopa-2016. El duelo es todo un examen para la Roja que llega con muchas dudas, con una derrota reciente en casa contra Georgia, la 137 del mundo, y como trasfondo el caso del escándalo sexual en el que apareció el nombre de su portero David de Gea.
El partido representa todo un examen para los hombres de Vicente del Bosque en un difícil Grupo D en el que también están Turquía y Croacia.
Además, España llega con la lección aprendida del Mundial de Brasil-2014 en que una falta de concentración le hizo perder los dos primeros partidos y quedó eliminada prematuramente.
Cuando la principal duda que tenía Vicente del Bosque se centraba en la portería, con Iker Casillas, el gran capitán, y David de Gea, estrella ascendente, en lucha por el puesto, un escándalo sexual salpicó al portero del Manchester United, lo que ha dado un elemento más de análisis a Del Bosque.
El técnico debe decidir ahora si el joven guardameta, más en forma que Casillas, está preparado psicológicamente para afrontar el partido, o si prefiere confiar en la experiencia de Casillas. España quiere empezar con buen pie la defensa de su título, para soñar con una tercera Eurocopa consecutiva.
Del Bosque, más allá de las dudas en la portería, tiene diseñado buena parte del equipo y todo indica que seguirá fiel a un sistema ofensivo, pero se puede encontrar con un equipo checo, pertrechado atrás, tras ver que Georgia sacó el martes pasado una victoria histórica con ese sistema en Madrid (1-0).
«Estamos en una Eurocopa. Cualquier selección puede ganar este torneo, se necesita un poco de suerte en un torneo así de largo. Hay selecciones peligrosas que seguro que no quieren encontrar a España. Debemos pensar en nosotros e ir partido a partido», señaló el que se adivina como delantero titular, Álvaro Morata.