Inglaterra, con su proyecto renovado y tras arrasar en las eliminatorias, empieza en la Eurocopa de Francia con un complicado test ante Rusia, teóricamente su rival más fuerte del grupo B, hoy en Marsella.
Tres victorias en los amistosos de las últimas semanas, contra Turquía (2-1), Australia (2-1) y un Portugal (1-0) sin Cristiano Ronaldo, no han bastado para contentar a los aficionados y la prensa inglesa, que se muestran muy cautos por la imagen y el juego desplegados.
¿Será capaz Inglaterra de responder por fin positivamente en una gran cita? Hace cuatro años en la Eurocopa-2012, los ingleses cayeron en los penales de los cuartos de final ante Italia, pero el trauma que todavía sigue provocando pesadillas fue el Mundial de Brasil-2014, donde los Pross se estrellaron con una eliminación en la primera fase, llegando incluso a la tercera jornada contra Costa Rica en Belo Horizonte ya matemáticante sin opciones.
“El del sábado es nuestro partido más importante”, señaló el arquero Joe Hart ayer en la concentración de Chantilly. “Queremos ir ganando cada partido según viene, veremos dónde nos lleva eso”, apuntó.
Desde entonces, Roy Hodgson ha dado oportunidades a otros jugadores, ha rejuvenecido el plantel y en las eliminatorias los ingleses se pasearon, con un pleno de diez victorias en otros tantos partidos.
“Intentamos estar preparados para todo y queremos estarlo el mayor tiempo posible. Sabemos qué podemos conseguir», afirmó Hodgson ayer en conferencia de prensa.
¿Y RUSIA?
Frente a Inglaterra estará una Rusia que se quedó en la fase de grupos en la Eurocopa-2012 y el Mundial-2014, y que quiere ahora sentar las bases para “su” Copa del Mundo de 2018.
En las eliminatorias, los rusos sufrieron para quedar segundos de su grupo, detrás de Austria.
Espero que estemos aquí para jugar mucho tiempo. Siendo claros, podemos ser eliminados en la fase de grupos. Si empezamos lentamente, entonces nos eliminarán rápidamente”, afirmó el entrenador Leonid Slutski.