Eurocopa

Didier Deschamps, técnico de Francia. LAPRENSA/ AP

Didier Deschamps es la estrella de Francia en la Eurocopa

Didier Deschamps se ha convertido en la estrella de Francia, un equipo que retomó destruido hace cuatro años y que ha convertido en uno de los favoritos para ganar la Eurocopa que se celebra en su país.

Didier Deschamps se ha convertido en la estrella de Francia, un equipo que retomó destruido hace cuatro años y que ha convertido en uno de los favoritos para ganar la Eurocopa que se celebra en su país.

En un equipo que carece de un gran referente sobre el terreno de juego, el seleccionador ha ido ganando peso y haciéndose un hueco en el corazón de la hinchada, que aprueba cada uno de sus gestos. Nadie toca a Deschamps.

El vascofrancés tiene una personalidad que gusta a los franceses. Habla con franqueza, no se anda por las ramas y su discurso siempre es el de un ganador.

Deschamps se ganó a la hinchada como jugador, aquel centrocampista de corte defensivo, pilar de unos equipos que basaban su juego en la solidez del conjunto, tanto con Francia como con la Juventus de Turín.

Pero todo el mundo coincide en que, más allá de su inestimable labor en el terreno, Deschamps era una pieza clave en el vestuario, el gran capitán del equipo que se proclamó campeón del mundo en 1998 y de Europa dos años más tarde.

Hasta en 103 ocasiones vistió al “bleu”, la mitad de ellas como capitán, un récord absoluto.
No son pocos los que consideran que el declive de aquella Francia coincidió con la retirada de Deschamps, que a sus 32 años decidió no vestir más la “bleu”.

Por eso la palabra de Deschamps, su marcado acento del suroeste, es escuchada por los franceses y suele acallar polémicas con solo pronunciarse sobre ellas. Ni las acusaciones de racismo lanzadas por Éric Cantoná y retomadas en parte por Karim Benzema, han podido con el prestigio de Deschamps.

Es un ganador y eso lo demuestra su palmarés: dos Ligas de Campeones, dos ligas francesas, tres italianas, una Copa de Italia y otra de Inglaterra con el Chelsea, además de los dos grandes trofeos conseguidos con la selección.

Como entrenador cuenta ya con una liga francesa y tres Copas de la Liga con el Olympique de Marsella, además de otra con el Mónaco, equipo al que, contra todo pronóstico, llevó hasta la final de la Liga de Campeones, dejando en la estacada a equipos como el Real Madrid o el Chelsea.

Pero lo que los franceses más admiran de Deschamps es que ha sido capaz de reconstituir la selección, que heredó descompuesta de Laurent Blanc y que he convertido en una máquina.

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