¿Ya es lunes? Otro cumpleaños a la vuelta de la esquina, ¿ha pasado ya un año? Pero si parece que fue ayer cuando los niños no sabían atarse los zapatos.
Cristina Nafría, neuropsicóloga clínica, especialista en rehabilitación y evaluación cognitiva, y en divulgación científica en CogniFit España, explica que las personas tienen relojes biológicos internos que están controlados por los ciclos de sueño/vigilia y que les ayudan a medir el tiempo. No obstante, se ha demostrado mediante neuroimagen que en la percepción del tiempo también están implicados circuitos neuronales relativos a la atención, la memoria y el área motora.
¿Esto qué significa? Pues indica que no se tiene un único reloj biológico, sino que podrían existir varios que, de algún modo, pueden ser controlables.
El fenómeno de la aceleración subjetiva del tiempo no se da exclusivamente en las personas mayores, ¡a los jóvenes también les pasa!
TOME EN CUENTA
Lo primero que debe hacer es lanzarse a la aventura: vivir sus experiencias, de alguna forma, ralentiza la percepción del tiempo.
¡Viva la vida y realice cosas que nunca ha probado! Pruebe ese plato picante de la India, váyase de vacaciones a un lugar nuevo, salga a pasear durante el amanecer, entable conversación con un desconocido, apúntese en algún curso.
SOLUCIÓN
Puede aprender técnicas de relajación que le ayudarán a reducir el estrés y disminuir la presión del tiempo.
Practique la meditación o mindfulness: estas prácticas le ayudarán a vivir en el presente y mejorar los circuitos neuronales implicados en la atención, memoria y funciones ejecutivas que se han relacionado con la percepción del tiempo. Aprenda a ser más organizado: la organización también reduce la presión del tiempo.