La muerte del cantante de música tejana Emilio Navaira ha enlutado a un género que tuvo en él y en la asesinada Selena a sus máximos exponentes y que hoy está en horas bajas, según señaló uno de sus mayores conocedores.
Navaira, de 53 años, falleció en su casa de New Braunfels, cerca de su natal San Antonio (sur de Texas, EE. UU.), aparentemente por “causas naturales”, informó el 17 de mayo la policía en un comunicado.
No obstante, el juez Mike Rust ordenó hacer una autopsia al cadáver de Navaira, quien fue hallado por sus familiares inconsciente y sin respiración el lunes 16 de mayo por la tarde.
Los servicios de emergencia trataron infructuosamente de reanimarle y finalmente lo trasladaron a un hospital de la zona, donde se constató que había fallecido, señaló la policía del condado de New Braunfels.
La familia de Navaira, padre de cinco hijos, de dos matrimonios, anunció que difundirá un comunicado sobre su muerte más tarde, pero entre tanto alguien escribió un mensaje en la cuenta de Twitter del cantante: “Hasta siempre, Emilio Navaira; q.e.p.d. (1962-2016)”.