Ericsson y China Unicon han suscrito un Memorando de Entendimiento para colaborar en la investigación, desarrollo y cooperación para la normalización de redes de última generación. Un aspecto importante de este tipo de acuerdos es que contribuyen a la madurez de infraestructuras de red actualmente en operación para establecer ecosistemas multisectoriales, fomentar la innovación para nuevos negocios y desde luego la pronta aplicación comercial de la tecnología de redes móviles 5G.
Ambas compañías colaborarán en el desarrollo de nuevas arquitecturas y segmentación de redes (Network slicing), 5G, cloud e Internet de las Cosas, incluyendo la convergencia fijo-móvil, virtualización, SDN (Redes Definidas por Software), soluciones y servicios extremo a extremo de la red IoT móvil.
Estos acuerdos tienen su fundamento en la fortaleza del conocimiento del negocio de ambas empresas y desde luego en una visión común en cuanto al desarrollo de redes de última generación y del futuro, en donde la misma será más inteligente, más integrada en el entorno profesional y doméstico, e interoperable desde cualquier dispositivo y lugar.
Un futuro tecnológico que irá de la mano del desarrollo del video interactivo a través del móvil, los sistemas de geolocalización, las etiquetas inteligentes, el crecimiento de las redes sociales especializadas y los micro formatos producto de la especialización del mercado de aplicaciones, así como la comercialización de información y gestión de la misma para consumidores específicos.
Todo indica que las redes de última generación e incluso las redes del futuro serán el soporte de un entorno en el que las máquinas sean capaces de analizar contenidos, enlaces y transacciones entre la gente, la gente y las máquinas y entre las máquinas a las que estemos vinculados dado nuestro entorno profesional y hogareño.
Lo anterior implica una mayor interacción de máquinas, vehículos, sensores y todo tipo de dispositivos, en el ámbito de una arquitectura de red altamente escalable, principalmente para los nodos de acceso distribuidos, mecanismos para que los operadores gestionen las redes móviles distribuidas y un encaminamiento optimizado para los datos de aplicación y de señalización, que apunta a que el móvil se convertirá en el medio principal de acceso a la red.
Un aspecto sustantivo en este tipo de acuerdos es el esfuerzo de normalización, en tanto implica la clara identificación de objetivos y metas de diseño relativo a los servicios, los datos asociados a los contenidos, los aspectos medioambientales y desde luego los socioeconómicos. En los foros de la Unión Internacional de Telecomunicaciones vinculados al tema de la normalización se han identificado doce metas de diseño que de alguna manera se recogen en el acuerdo suscrito, tales como:
– Soporte multiservicios.
– Flexibilidad funcional.
-Virtualización de los recursos.
– Velocidad de acceso a los datos.
– Eficiencia energética.
– Universalización de los servicios básicos.
– Incentivos económicos.
– Gestión de red.
– Movilidad.
– Optimización.
– Identificación de usuarios.
– Fiabilidad y Seguridad.
Todo lo anterior asociado a los aspectos de la sostenibilidad económica y el cuido al medioambiente que son ahora mismo elementos de vital importancia.
En relación con la sostenibilidad económica, muchas tecnologías no han podido implantarse o sostenerse en el mercado, porque el arquitecto de red tomó decisiones inadecuadas en relación con estos aspectos, en donde escenarios de disputas entre los participantes, la competencia de tecnologías o la posibilidad de crear incentivos derivados de una interfaz abierta no fueron contemplados. Como ejemplo puede citarse la carencia de mecanismos de gestión y control de la calidad del servicio (QoS) en las primeras implantaciones de redes IP y que son necesarias para los servicios en tiempo real como la difusión de video.
(*)Consultor
hjalmar.ruiz@rcrc