Sin causar revuelo, pero con pasos sólidos, Cheslor Cuthbert continuó ayer su trabajo en las Grandes Ligas, al irse de 4-1, para sumar así su sexto partido consecutivo con al menos un imparable y realizar una atrapada digna de aplausos.
El hit de Cuthbert, que no se ha ido en blanco desde que volvió a las Mayores el pasado día 7, fue su primer doble de la temporada, en el partido que los Yanquis de Nueva York derrotaron 7-3 a los Royals de Kansas City en el Yankee Stadium.
En el cuarto inning frente al abridor y ganador Nathan Eovaldi (3-2), fue que Cuthbert disparó el doble, una línea que se fue a lo profundo entre el jardín central y derecho. Un imparable de Christian Colón lo empujó al plato, para poner el marcador 3-2 en ese momento, siempre a favor de los Bombarderos del Bronx.
Antes, en el segundo capítulo, Cuthbert atrapó un batazo de foul de Aaron Hicks en la zona de medios al lado de tercera base. Un miembro del equipo de seguridad del Yankee Stadium evitó que Cuthbert cayera dentro de esta zona, quien demostró que su guante, también es de Grandes Ligas.
Tras esta actuación, el oriundo de Corn Island dejó su promedio en .280 (25-7), con tres carreras anotadas, tres empujadas y un jonrón.
La victoria de los “Mulos” tuvo su base en los jonrones de Starlin Castro (4), DiDi Gregorius (1) y Chase Headley (3). Ian Kennedy (4-3) fue el lanzador derrotado.
REAPARECE EN GRAN PRICE
El que parece haber resucitado es David Price, que ponchó a 12 adversarios, los primeros seis en outs consecutivos, y volvió a mostrarse como el pícher dominante de temporadas pasadas, en la victoria de los Medias Rojas de Boston 11-1 sobre los Astros de Houston.
Price (5-1), que aún después de este juego tiene efectividad de 6.00, solo permitió una carrera y dio un boleto en 6.2 entradas, su mejor labor en lo que va de esta campaña.
Desde la ofensiva fue respaldado por los cuadrangulares de Xander Bogaerts (3) y Mookie Betts (6), quienes empujaron tres carreras cada uno.