En los cuatro años que lleva la actual administración municipal de Managua ha quedado en evidencia que ejecuta a buen ritmo los proyectos solicitados por el Gobierno central, pero no así los presupuestados por el Concejo Municipal un año antes.
Un caso reciente y notable fue el Paseo del Estudiante y la reconstrucción del parque Las Piedrecitas. El primero, que fue solicitado por la Presidencia, se construyó rápido en el Malecón capitalino porque fue una solicitud “de arriba”, mientras que al segundo se le dio largas al punto que los 15 millones de córdobas aprobados para 2015 al final fueron asignados para otras obras, con la promesa de que se construirá cuando haya concluido la edificación del paso a desnivel en la intersección de Las Piedrecitas.
“Aquí (con) lo que solicita la pareja presidencial (refiriéndose al mandatario Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo) definitivamente la Alcaldía es súper beligerante en sus horarios de trabajo, en la entrega inmediata, siempre quiere quedar bien. Eso está bien demostrado”, afirmó el concejal Walter Espinoza, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), lamentando que proyectos importantes de drenaje y vialidad son desarrollados con lentitud y no en los primeros meses del año o antes que inicie la época lluviosa.
Muestra reciente son los revestimientos de los cauces en el Proyecto Piloto y Domitila Lugo, sitios en los cuales los pobladores han quedado amenazados con las lluvias de la semana pasada.
CRONOLOGÍA DE LAS OBRAS MÁS NOTABLES
Entre las órdenes más memorables que dio el gobierno en las que “encargó” varios proyectos y que obedeció inmediatamente la administración de Managua están (2013): la primera etapa del Paseo Xolotlán, la demolición de la rotonda Colón y la construcción de la rotonda Hugo Chávez (en siete días se logró esta última). Otras fueron la ampliación de la Avenida Bolívar y el tiangue La Purísima.
Continuó con la construcción de doscientas casetas en el mismo número de paradas de buses. Y como casos recientes están la Plaza 22 de Agosto, el parque campestre El Vivero, y rampas de acceso para personas discapacitadas.
SEGÚN MUNICIPALISTA, NO HAY AUTONOMÍA
Esta eficiencia de la Alcaldía de Managua cuando se trata de tareas encomendadas por el Gobierno central, no es solo en la capital, según el municipalista Cirilo Otero.
“Las 153 alcaldías tienen una profunda dependencia del Gobierno central y de forma particular en la Secretaría de Comunicación e Información porque ahí es donde se decide”, explicó Otero a LA PRENSA.
Otro aspecto que señaló es que las alcaldías de Nicaragua en muchos de los casos se sienten cómodas de que sea el gobierno quien dicte qué hacer y no ellas, dependiendo de las necesidades que presente cada municipalidad.
Para Otero todo corresponde a una política de propaganda porque en “los lugares que les interesa ahí meten dinero, (en) los lugares que no les interesa meten dinero pero de forma lenta”.
“La autonomía municipal se ve destruida completamente, todos los alcaldes y concejos municipales —que son las autoridades locales— están destruidos y no tienen ninguna capacidad de pensamiento con su comunidad, ese daño va a ser absolutamente negativo para las próximas o cuatro décadas”, agregó.
MÁS DE 400 OBRAS
Para este año la Alcaldía de Managua se propuso desarrollar más de cuatrocientos proyectos en temas de vialidad, drenaje, equipamiento urbano y agua, y saneamiento.
En noviembre del 2015, el Concejo Municipal de Managua aprobó por unanimidad el Presupuesto de Ingresos y Egresos 2016 y su respectivo Plan de Inversión Anual (PIA). El dinero que maneja este año la comuna es de 4,182 millones de córdobas.
No se conoce un informe oficial que indique el número de proyectos que se ejecutan en lo que va del año, ni cuántas licitaciones se han otorgado a las empresas privadas.