Pese a que en los últimos años se han registrado algunas mejorías y que existen espacios de diálogo establecidos, las deficiencias en infraestructura aduanera y la deficiente coordinación entre las instituciones gubernamentales involucradas continúan entorpeciendo el libre tránsito de mercancías en el país.
Así lo identifica el informe de institucionalidad económica dedicado al Comercio Exterior y Tramitología, presentado ayer por la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides).
“En la tramitología del comercio internacional existen muchos problemas. En la obtención de los permisos tenemos muchos pegones porque todavía lo seguimos haciendo como hace veinte años. Tenemos que mandar un mensajero a la institución indicada (de acuerdo con el producto que entrará o saldrá del país) y al otro día mandarlo a traer, cuando lo ideal sería hacer la solicitud y el pago en línea para que cuando llegue la mercancía a las aduanas ya estén ahí los documentos. Eso evitaría como dos días de atraso y permitiría sacar más rápido las mercancías”, sostiene Francisco Javier Martínez, presidente de la Cámara de Agentes Aduaneros y Almacenadores de Nicaragua (Cadaen).
Otro obstáculo señalado por Martínez es que cuando el sistema informático de la Aduana de luz roja a la declaración, se tiene que hacer la revisión de la mercancía y actualmente esta se hace de forma física y a través del escáner, lo que suma un atraso adicional al proceso.
En cambio cuando da luz verde no se hace ningún tipo de revisión; sin embargo, exigen el pago —de entre veinte y setenta dólares por cada declaración aduanera o por vehículo de carga— por el servicio de escáner. “Cuando lo correcto debería ser que se pague solo cuando se usa, porque esto eleva los costos”, asegura Martínez.
Para el director ejecutivo de Funides, Juan Sebastián Chamorro, la implementación de las cinco medidas piloto recomendadas por el Consejo de Ministros para la Integración Económica (Comieco), pondría fin a estos y otros obstáculos que por años han obstaculizado el comercio transfronterizo.
Estas medias son aprovechar la tecnología para que la documentación llegue a los puestos fronterizos por la vía electrónica. Que haya una sola integración para los trámites migratorios en los puestos que comparten cada frontera. Otra sería que los certificados fitosanitarios y zoosanitarios se extiendan de forma electrónica. Uso de dispositivos que permitan seguir las unidades de transporte para saber qué está pasando en los puestos fronterizos para identificar patrones de funcionamiento. Y finalmente el establecimiento de cámaras de vigilancia para saber lo que realmente ocurre.
“Otra recomendación que hacemos en el estudio es la mejoría de la infraestructura de los puestos fronterizos que tienen un diseño de más de cuarenta años y deben m