Renato Morales, el mejor jugador de Nicaragua en el Preclásico de Mexicali. LA PRENSA/EFE

Nicaragua voló muy bajo en el Preclásico de Mexicali

La Selección Nacional de Beisbol de Nicaragua no hizo más de lo previsto en el Preclásico Mundial de Mexicali. Derrotó a Alemania y República Checa, y patinó ante México. Lo que para varios dejó un mal sabor de boca fue la forma estrepitosa en la que se fracasó ante los aztecas y la manera angustiosa con la que se superó a los europeos.

La Selección Nacional de Beisbol de Nicaragua no hizo más de lo previsto en el Preclásico Mundial de Mexicali. Derrotó a Alemania y República Checa, y patinó ante México. Lo que para varios dejó un mal sabor de boca fue la forma estrepitosa en la que se fracasó ante los aztecas y la manera angustiosa con la que se superó a los europeos.

“México fue un equipo que vino de menos a más. Ellos arrancaron lento y República Checa les hizo un buen juego, pero se fueron ajustando y si el torneo hubiese sido más largo, cada vez lucirían mejor”, opinó Jorge Avellán, el coach de la tercera base del equipo pinolero.

“Si lo vemos desde otro punto de vista, Nicaragua ganó dos partidos en este Preclásico y en el anterior no ganó ninguno”, apuntó otro coach, Julio Sánchez.

Los nicas abrieron el torneo con una victoria 5-4 sobre Alemania en 10 episodios. Un doble empujador de dos carreras de Alex Blandino nos salvó de la derrota porque en el inicio de la entrada habías quedado contra la pared.

Frente a República Checa, Berman Espinoza estuvo letal, pero su único error lo pagó carísimo: un picheo alto en el primer episodio, se convirtió en un jonrón de tres carreras que pesó enormemente y de no ser porque la defensiva checa flaqueó, casi nos eliminan anticipadamente. Fue necesario jugar 11 innings para doblegarlos 7-6.

Ante México se jugó terrible en el primer desafío. El picheo no puso strikes, la defensa deslució y el bateo fue silenciado para caer por nocaut de 11-0. Así que después de sacarle el triunfo a los checos, la adrenalina subió y las esperanzas se renovaron para la final.

Sin embargo, a pesar de un primer inning en el cual Fidencio Flores lo pintó en blanco con mucho coraje tras meterse en problemas por un doblete del “Titán” Adrián González, en la segunda entrada Nicaragua dejó las bases llenas con un out y en el cierre México no nos perdonó y con un racimo de seis carreras se dirigió a otro partido recortado por la regla el nocaut, ahora 12-1.

Ahora queda a la Feniba hacer un balance de la actuación del equipo y valorar de qué forma se puede mejorar.

ASPECTOS MÁS POSITIVOS

La ofensiva quedó en deuda en este evento. Renato Morales tuvo uno de los mejores torneos de su carrera, pero otros no se contagiaron, como Wuillians Vásquez, quien no pudo pegar de hit en 16 turnos. En tanto, Alex Blandino solo jugó el primer partido, por un tirón muscular y perder al mejor bateador fue grave, sobre todo para este conjunto de poco bateo.

El picheo promete con una colección de tiradores jóvenes de mucho talento, pero que en estos momentos no están listos para lidiar con la presión de este torneo. No obstante, fue llamativa la forma en que se fajó Jonathan Loáisiga y el carácter mostrado por Leonardo Crawford, quien tras mostrarse un poco nervioso en su primer salida, luego fue dueño del montículo.

Osman Gutiérrez y Kevin Gadea promete mucho, en tanto Jhonny Polanco aparentemente no estaba en su mejor condición.

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