Más de treinta familias del barrio Los Campos en San Marcos-Carazo tienen agua potable cada cuatro días. Para recoger un poco han tenido que hacer hoyos y piletas a orillas del camino, buscando los tubos madre.
Muchos de los afectados argumentaron que llevan más de ocho años enfrentando esa situación y ahora sacan agua de los tubos de la calle, la que obtienen cada cuatro días, solo por seis horas.
Las personas que viven en zonas mucho más altas no cuentan con el servicio y se ven obligadas a comprar el barril a diez córdobas.
“Nosotros le pedimos a Enacal que mejore el servicio de agua, tenemos aquí niños que están yendo a la escuela y la verdad necesitamos del servicio”, dijo don Francisco Rivas Calero, uno de los afectados.
Don Pedro Gaitán es otro poblador de Los Campos y dijo que la situación es bastante difícil. Aseguró que por la misma situación se han negado a pagar las facturas y hasta que no se les normalice el servicio no cancelarán sus deudas.
“Nosotros solicitamos una inspección a Enacal, vinieron a ver la tubería y se dieron cuenta que no teníamos agua, pero el encargado al ver que al inicio les llegó el agua solo a tres personas, dijo que teníamos que pagar”, señaló Gaitán, quien lleva cuatro años de estar viviendo en ese sector.
Parar poder lavar, bañarse y cocinar, estos pobladores tienen que estar racionando el agua que tienen almacenada en los barriles y piletas y cuando no pasa la pipa de Enacal tienen que pagar un viaje expreso para ir a traerla a otros barrios.
Edgard Sequeira, concejal del PLI de esa municipalidad, dijo que desde febrero puso en agenda ante el concejo este caso, pero hasta la fecha no hay respuestas.
JINOTEPE TAMBIÉN SUFRE
Pobladores de barrios céntricos de la ciudad de Jinotepe enfrentan también racionamiento de agua potable. “Aquí el agua viene a las 6:00 de la mañana, hasta las 12:00 del mediodía y los recibos siempre vienen puntuales”, dijo Gioconda Jarquín, del barrio El Cementerio.
Sus reclamos a Enacal, aseguran, son ignorados. “Nunca está el encargado, nos dicen que tenemos que esperar o que lleguemos otro día, no hay autoridad que respalde a la población”, explicó. “Yo le pido a las autoridades municipales que escuchen a la población, porque es necesario tener agua potable todo el santo día, porque si no recogiéramos, nos moriríamos de sed”, señaló.
LA PRENSA trató de consultar a Santiago Martínez, delegado de Enacal en Jinotepe, pero dijeron que no se encontraba.