Elmer Reyes, quien es parte de la Selección Nacional de Beisbol de Nicaragua que está en el Preclásico de Mexicali, espera seguir las huellas de Wilton López y Devern Hansack, y jugando para Fargo-Mordead RedHawks, de la Liga Independiente American Association, espera saltar a una organización de las Mayores.
Hansack y López son los más claros ejemplos de lo que puede representar una segunda oportunidad en el beisbol. Ambos descartados de sus organizaciones originales, encontraron un segundo chance y con más madurez pudieron llegar a las Grandes Ligas.
Lea: Alex Blandino queda fuera del Preclásico por una lesión
“Firmé para jugar en Liga Independiente para mantenerme en forma, esperando una firma para volver a las Ligas Menores. Mi abogado dice que hay un par de equipos interesados y vamos a ver qué pasa. Él está haciendo lo que cree más conveniente para mí”, dijo Elmer, quien el año pasado fue dejado libre de los Bravos de Atlanta.
“Todavía tengo futuro en el beisbol y voy a seguir buscando una segunda oportunidad. Yo creo que siempre hay un segundo chance y más cuando he puesto buenos números en donde he jugado”, valoró el pimentoso pelotero de 25 años de edad, nacido en Nagarote.
Los Bravos están en reconstrucción y en el último par de años hizo muchas promociones a las Grandes Ligas, sin embargo el nica se quedó esperando el llamado y ahora ni siquiera sigue en la organización.
“Creo que mi año era el 2014, el primero que jugué en Triple A. Tuve tremenda temporada y merecía el llamado a las Grandes Ligas, pero no pasó”, apuntó.
Lea: Carlos Téller, “Tengo una idea de cómo lanzarle a México”
Acerca de la Selección, Reyes está entusiasmado con el equipo. “Estuvimos animados de inicio a fin, el picheo y la defensa hizo un buen trabajo. Este equipo es más joven que el que llevamos en el Preclásico del 2012 en Panamá, pero a la vez los jugadores tienen más experiencia y quien nos está dirigiendo (Marvin Benard) sabe lo que está haciendo. Creo que tenemos para sorprender”, advirtió.
Lea: Nicaragua obtuvo ante Alemania uno de sus triunfos más emocionantes