La curiosidad y creatividad son claves para olvidar que uno se va haciendo mayor y para afrontar los problemas sin dejar por ello de vivir el momento, el aquí y el ahora, expresa el psicólogo y profesor emérito de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), Ramón Bayés.
Según el especialista la curiosidad le ayuda a salir del tiempo: “Es muy importante que, siempre que sea posible, lo que hagas en cualquier momento, lo hagas porque te gusta hacerlo”.
Sobre estos asuntos reflexiona Ramón Bayés en su último libro Olvida tu edad, que se presenta en la portada con una frase de José Luis Sampedro: “Hay viejos de veinte años, como hay jóvenes de ochenta”.
Defiende Bayés que si quiere ser feliz a lo largo de la vida, no hay que dejar de sorprenderse ni dejar de preguntarse sobre infinidad de cosas: desde por dónde hacen pis los peces, hasta por qué hay guerras, y qué fue antes si el huevo o la gallina, o simplemente preguntarse acerca de la muerte.
LA MUERTE
Bayés cree firmemente —en línea con Séneca y Montaigne—, que meditar sobre la muerte es bueno, que no tiene por qué ser morboso, que además ayuda a entender la vida, “porque la muerte forma parte de la vida. Porque la vida es un ciclo y no tendríamos que darle más importancia”.
En el libro defiende que debe encontrarse tiempo “para reconocer la inminencia de la conclusión de una vida y la perspectiva de liberación de un cuerpo que declina. La persona que muere, en muchas ocasiones, necesita que le permitan distanciarse poco a poco, desconectarse de la vida, fundirse, desvanecerse , desaparecer”, finaliza el especialista.