Más importante que hacer lanzamientos humeantes o tener una alta frecuencia de ponches, es la capacidad de hacer ajustes que lleven a una victoria y fue esta cualidad la mostrada ayer por Erasmo Ramírez, quien obtuvo su segunda victoria en la pretemporada de las Grandes Ligas, en el triunfo de los Rays de Tampa Bay 13-5 sobre los Medias Rojas de Boston.
Con la carga de trabajo en aumento, el lanzador nicaragüense lució bien, al dejar en una carrera tras cuatro episodios a los Medias Rojas, a los que dio un boleto, les permitió cinco hits y ponchó en tres ocasiones.
Pero el jugo representó un desafío para el rivense, que después de retirar en orden el primer inning, en el segundo le llenaron las bases sin out. Ponches a Blake Swihart y Sam Travis, más un rodado del cubano Yoan Moncada, convirtieron un inning de desastre en uno triunfal para el nica.
“En ese momento me preocupé un poco. Tuve un flasback al martes, misma situación y el mismo inning. Pero en esta ocasión traté de enfocarme y ejecuté”, comentó Ramírez sobre ese segundo episodio.
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Y es que en su apertura anterior el pinolero sufrió ante los Tigres de Detroit, quienes le anotaron cinco carreras en dos episodios.
Pero esta vez, Ramírez supo encontrar los lanzamientos adecuados y colocarlos en el lugar indicado del plato, para dominar a los oponente y escapar ileso.
Fue el tercer inning que los Medias Rojas lograron anotar ante el derecho, con un rodado al cuadro de Travis Shaw que le permitió anotar a Mookie Betts, que le había dado de hit como primer hombre de la tanda y Brock Holt le siguió la misma dosis.
En el cuarto capítulo, el nicaragüense dio un boleto, ponchó a uno y cerró con un rodado para doble play, dejando un buen sabor a los Rays, que ven en él a un posible segundo o tercer abridor.
ASÍ VA RAMÍREZ
En los entrenamientos de primavera de este 2016, el nicaragüense Erasmo Ramírez ya suma tres aperturas, de las que gana dos y en una salió sin decisión.
El derecho rivense tiene efectividad de 6.75 en esta pretemporada, por seis carreras limpias en ocho entradas lanzadas, en las que poncha a siete y hasta ayer otorgó su primera base por bolas.
Pero más importante que los números que presente, de Ramírez lo que se espera es que haga los ajustes en sus picheos que le permitan convertirse en un lanzador ganador y que pueda consumir la mayor cantidad de entradas en la venidera temporada de las Grandes Ligas, para los Rays de Tampa.