El cardenal Miguel Obando y Bravo dijo que nunca pidió honores ni distinciones ni primeros lugares y citando a San Juan de la Cruz dijo que «seremos juzgados por el amor de Dios», en el acto oficial donde recibió la publicación de la Ley que lo declara prócer de la paz y la reconciliación.
«Mi única aspiración es, como dice San Juan de la Cruz: ‘en el ocaso de nuestras vidas seremos juzgados por el amor misericordioso de Dios y llegar a la meta en la esperanza de la resurrección y la vida eterna junto al señor'», manifestó Obando y Bravo en el discurso de agradecimiento ofrecido esta mañana.
«En el ocaso de nuestras vidas seremos juzgados por el amor de Dios», dijo el cardenal Miguel Obando y Bravo en el discurso donde recibió la Ley que lo declara prócer de la paz y la reconciliación
La Ley fue entregada por el presidente de la Junta directiva de la Asamblea Nacional, René Núñez Téllez, en un acto donde estuvo presente toda la Junta Directiva de la Asamblea Nacional.
El cardenal agradeció el nombramiento de prócer al presidente inconstitucional de Nicaragua, de quien dijo que «siempre tuvo el deseo de construir la paz mediante la búsqueda del diálogo», y también agradeció a la primera dama Rosario Murillo.
A este evento también llegaron la jefa de la Policía Nacional, Aminta Granera, mayor general del Ejército, Adolfo Zepeda, magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ); magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE), entre otros funcionarios.