Las exportaciones chinas sufrieron en febrero su peor derrumbe en siete años pese a la debilidad del yuan, según datos divulgados ayer y que aumentan la presión para que el país reoriente el eje de su crecimiento hacia el mercado interno.
Los datos, peores que los previstos por los analistas, incrementan además los temores de un “aterrizaje forzoso” de la segunda economía mundial, pocos días después de que el gobierno recortara sus expectativas de crecimiento para este año y prometiera reformas para dinamizar la actividad.
Las exportaciones del gigante asiático totalizaron en febrero 126,100 millones de dólares, en baja de 25.4 por ciento respecto al mismo mes de 2015, según datos divulgados por los servicios aduaneros chinos. Se trata de la facturación mensual más baja desde abril de 2009, en pleno marasmo de la crisis económica y financiera global.
Los expertos consultados por la agencia Bloomberg News apostaban por una caída de las exportaciones mucho menor, de 14.5 por ciento.
China es el principal exportador de bienes del planeta, pero sus firmas se han visto golpeadas por la debilidad de sus principales mercados en un marco de escaso dinamismo económico mundial.
Como resultado de ese proceso, su propia economía se ralentizó, afectando a grandes países exportadores de materias primas como Australia o Brasil.
Un proceso que se refleja en la caída de las importaciones chinas, que en febrero registraron su 16ª contracción mensual consecutiva, de 13.8 por ciento, totalizando 93,600 millones de dólares. Esa cifra también es peor que la contracción del 12 por ciento esperada por los operadores encuestados por Bloomberg.
De ese modo, China tuvo en febrero un excedente comercial de 32,600 millones de dólares, un retroceso de 46.2 por ciento respecto a febrero de 2014.
“Los excedentes con los principales socios del país han caído” en los dos primeros meses del año, señalaron las Aduanas chinas.
Las exportaciones de bienes que requieren mano de obra intensiva, tales como aparatos mecánicos y eléctricos, sufrieron caídas especialmente fuertes, precisa esa administración en un comunicado.
BOLSAS SE RECUPERAN
Los mercados chinos acusaron el golpe de los nuevos datos, pero pronto se restablecieron. La Bolsa de Shanghái cerró incluso con ganancias de 0.14 por ciento, después de haber llegado a caer más de 2 por ciento durante la sesión. Hong Kong también cerró con un alza de 0.73 por ciento.
La nueva caída de las exportaciones (se trata de su octavo retroceso mensual consecutivo) se produce pese a dos devaluaciones del yuan, en agosto de 2015 y en enero de este año. Esas depreciaciones alimentaron sospechas, rechazadas por Pekín, de que se trata de medidas deliberadas para abaratar los productos chinos.