La presidenta de la Reserva Federal (Fed), Janet Yellen, advirtió ayer de que la gradual subida de tipos de interés en Estados Unidos podría verse afectada por las dudas financieras y la ralentización en China, que, de prolongarse, podrían tener efectos negativos sobre la economía doméstica y global.
“Las condiciones financieras en Estados Unidos se han vuelto recientemente menos favorecedoras al crecimiento. Estos acontecimientos, si se muestran persistentes, podrían pesar sobre las perspectivas en la actividad económica y el mercado laboral”, dijo Yellen en su comparecencia semestral ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes.
Con estas palabras, la presidenta de la Fed puso en suspenso la posibilidad de que en la reunión de marzo del banco central se continuase con el ajuste monetario iniciado en diciembre. “La política monetaria, por supuesto, no está en un curso predeterminado”, recalcó ante los legisladores.
En diciembre, la Fed subió los tipos de interés de referencia un cuarto de punto, hasta el rango de 0.25 por ciento y 0.50 por ciento, al constatar la mejoría económica en Estados Unidos.
De hecho, los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto, que dirige la política monetaria, apuntaron a posibles cuatro subidas de tipos adicionales a lo largo de 2016 si las perspectivas positivas se mantenían. Sin embargo, los indicadores no han dejado de arrojar desde entonces sombras sobre la economía global.
INCERTIDUMBRE
En su comparecencia semestral ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, la presidenta de la Reserva Federal (Fed), Janet Yellen, señaló que “aunque los recientes indicadores no sugieren una profunda ralentización en China, las caídas en el valor exterior del yuan han intensificado la incertidumbre sobre la política de cambio de China y las perspectivas sobre su economía”.