El presidente Nicolás Maduro rindió cuentas este viernes 15 de enero de su gestión ante un parlamento de mayoría opositora, horas después de decretar un “estado de emergencia económica” por sesenta días, que le otorga poderes para agilizar las compras del Estado y las importaciones y establecer límites para ingreso y egreso de la moneda venezolana.
Esta es la primera vez que Maduro comparece ante una bancada de oposición a la que acusa de planear un “golpe de Estado”, pues desde que tomó el control de la Asamblea anunció que irá tras una “vía legal” para “cambiar el gobierno”.
“Hoy gracias a la Constitución esta oposición está en mayoría y en ejercicio en esta Asamblea”, expresó Maduro con tono conciliador en sus primeras palabras, desde la tribuna del hemiciclo, abarrotado de funcionarios de gobierno, diputados, diplomáticos y periodistas.
El mandatario aprovechó también su mensaje, de más de tres horas, para cuestionar la decisión que tomó la semana pasada el presidente de la Asamblea Nacional, el diputado Henry Ramos Allup, de retirar de las instalaciones del parlamento algunos retratos del fallecido gobernante Hugo Chávez y del Libertador Simón Bolívar.
Durante la sesión especial hubo un intercambio de críticas entre el gobernante y diputados de la oposición. Uno de los momentos más tensos se produjo luego que en un pasaje de su alocución Maduro afirmó que en su administración estaban “preparados para todo y garantizar, la paz y la atención del pueblo”.
“Lo que sí tengan claro es que a la Gran Misión Vivienda Venezuela no le van (a) aplicar ningún modelo capitalista, tengan eso seguro. Yo no lo voy a permitir”, dijo un Maduro visiblemente molesto.
El bloque opositor ha dicho que se dispone a aprobar una Ley que otorgará la propiedad a los beneficiarios del programa estatal conocido como Gran Misión Vivienda Venezuela.
APRUEBA DECRETO
Poco antes Maduro decretó un estado de emergencia por la crisis económica, cuya gravedad confirmó el Banco Central al revelar los primeros índices económicos en más de un año: la inflación acumulada entre enero y septiembre de 2015 fue de 108.7 por ciento y la economía se contrajo en un 4.5 por ciento en ese período.
El decreto permitirá al Gobierno disponer de bienes de empresas privadas para garantizar el abastecimiento de productos y fijan límites al ingreso y salida de moneda local en efectivo, según anunció el ministro de Economía, Luis Salas. “Son medidas tomadas para proteger al pueblo y no para ir en su contra”, dijo.
Maduro anunció el decreto como un conjunto de medidas para impulsar la producción y bajar la dependencia casi total del petróleo —fuente del 96 por ciento de divisas—, que esta semana cerró en 24.38 dólares por barril, el precio más bajo en los últimos 12 años.
El país con las mayores reservas de crudo del planeta sufre un severo desabastecimiento que genera largas filas que exasperan a los venezolanos.
DIÁLOGO
Algunos analistas han advertido que si no se logran acuerdos de convivencia en el corto plazo, podrían abundar los conflictos entre el legislativo y un gobierno blindado por un andamiaje legal construido durante más de tres lustros por el oficialismo para dotar al ejecutivo de amplias competencias en los más variados ámbitos.
“Si usted busca diálogo, aquí va a encontrar diálogo (…). Podemos conseguir puntos de coincidencia para salir de esta crisis, que es terrible”, comentó Henry Ramos Allup.
“Usted sabe, presidente, que a veces hay que doblarse para no partirse, pero que nadie se equivoque con que este, es ahora, un poder constitucional autónomo que va a debatir, va a legislar y va a controlar”, agregó.




