El 30 de diciembre por la noche el Banco Central de Nicaragua publicó la Balanza de Pagos al III Trimestre de 2015. La balanza de pagos mide los flujos de ingresos y egresos de divisas y los cambios en la posición de activos y pasivos con el exterior.
En la balanza de pagos se efectúa la medición de los flujos de la Inversión Extranjera Directa (IED) que recibe el país. Con el propósito de que la contabilidad de la IDE sea internacionalmente comparable, esta se efectúa conforme a los estándares internacionales, en este caso los lineamientos del sexto Manual de Balanza de Pagos y Posición de Inversión Internacional del Fondo Monetario Internacional.
En la balanza de pagos al III trimestre de 2015, la cual refleja información recopilada hasta el 18 de diciembre, se refleja que el flujo de Inversión Extranjera Directa acumulado durante los tres primeros trimestres de 2015 se habían reducido en 10.7 por ciento con respecto al mismo periodo de 2014. La cifra final del año 2015 solo se conocerá hasta fines de marzo 2016. Al respecto, es importante remarcar que las cifras que hacen públicas los funcionarios cada año, según las cuales los flujos anuales de IDE han estado superando sistemáticamente los 1,000 millones de dólares, no coinciden con las que se registran en la balanza de pagos.
De hecho, los flujos de inversión extranjera directa, tal como se registran en la balanza de pagos, conforme a los estándares internacionales, y tal y como se publican en los Indicadores de Desarrollo Mundial del Banco Mundial y en las estadísticas internacionales de balanza de pagos del FMI, en ningún año han alcanzado los mil millones de dólares.
La IDE, junto con los flujos de remesas familiares y otras transferencias corrientes, el crédito petrolero y la cooperación externa tradicional, han desempeñado un papel importante en espolear las tasas de crecimiento económico desde 2011 en adelante. Dichas fuentes se incrementaron desde un promedio anual de 2,094 millones de dólares en 2007-10 a 2,894 millones de dólares en 2011-14.
Sin embargo, las estadísticas indican que el conjunto de flujos de financiamiento externo que recibe la economía se han venido desacelerando poco a poco desde entonces. Se comprende que las autoridades estén interesadas en mostrar un cuadro económico impregnado de optimismo, en lo que respecta al desempeño de estas variables, que han tenido una incidencia tan importante sobre la economía del país.
Pero el análisis económico tiene que sustentarse en cifras compiladas conforme a las metodologías más rigurosas y, desde este punto de vista, hasta el momento las cifras de la balanza de pagos, con todas las debilidades que puedan tener, constituyen la referencia obligada con respecto a las variables que atañen al financiamiento externo. Además de los datos sobre la IDE, la balanza de pagos al III Trimestre también mostró que el conjunto de transferencias corrientes —que incluyen las remesas familiares—, las cuales crecieron a una tasa promedio del 5.6 por ciento entre 2010 y 2014, solo estaban creciendo al uno por ciento respecto al III trimestre 2014.
Este año también se produjo el colapso del crédito petrolero, el cual se contrajo en más de un 50 por ciento, aunque esta caída tan fuerte fue contrarrestada parcialmente por la reducción verificada en los precios domésticos del combustible. Por ello, como hemos afirmado anteriormente, los datos en los que podemos sustentarnos para evaluar el desempeño de la economía en el 2015 siguen siendo, todavía bastante contradictorios. El que además el BCN haya eliminado la publicación de una cantidad impresionante de información en 2015 hace más complejo efectuar una evaluación rigurosa de dicho desempeño.
*Economista
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