Luego de una solemne misa oficiada por el sacerdote Orlando José Mendoza, este domingo por la mañana en Diriamba, se dio la bajada de la imagen de San Sebastián de su trono.
Muchos devotos agitaban sus pañuelos y gorras de la alegría, mientras los promesantes del Toro Huaco danzaban al ritmo del pito y tambor al santo.
Posteriormente, cuando la imagen salió de su templo, cargada por los priostes, se escucharon los ensordecedores cohetes, morteros y marimbas, en fin, fue toda una algarabía, pero se continúa con la procesión por las principales calles de la ciudad.
“Un día antes de su novenario celebramos la bajada para inaugurar las fiestas religiosas de nuestro santo patrono, San Sebastián, motivando al pueblo a estar con fervor, religiosidad y participar en el novenario, víspera ya para las fiestas del 20 y 27 con el mayordomo y la patrona”, explicó el cura.
Dejando abierta la invitación para todos aquellos creyentes católicos a que disfruten de estas fiestas, llenas de mucho fervor, tradición y cultura.
Para estas fechas, en Diriamba, se ve a mucha gente cargando la imagen y a otros que se disfrazan y bailan para pagar sus promesas.
El baile del Toro Huaco, encabeza el desfile religioso, pero luego se suman otros como el Güegüense, Las Inditas, Gigante y el Viejo y la vieja.
Las fechas más importantes de estas festividades son el 19, día en que se efectúa el tope de San Sebastián con las otras imágenes vecinas del departamento en el municipio de Dolores, el 20 que es su aniversario y 27 se cierra con la octava.
“Nosotros todo el tiempo nos hemos organizado bien gracias a Dios, el que quiera y tenga la promesa de cargar al santo perfectamente lo puede hacer”, dijo Antonio Ortiz, mayordomo de la fiesta.