La casa está en silencio porque Oliver Morales Otero está aprendiendo las letras del abecedario y los números. Apenas tiene cuatro años, pero su mamá Elida Otero ya se convirtió en su primera maestra.
Cuando entró a la escuela de preescolar, el niño ya reconocía los colores, los números y una que otra sílaba “como la M con la A, la P con la A” y cuando llegó el momento de empezar la primaria, Oliver ya sabía leer.
A su corta edad, en vez de arrastrar carritos en el piso o patear pelotas en las calles de Juigalpa, Chontales —donde vive con su mamá desde que nació— hace preguntas sobre todo lo que ve. Pinta. Dibuja. Pregunta. Es curioso.
Así empezó su camino hacia la excelencia y hoy, ya de 17 años, presume la medalla de plata que obtuvo este año en la XXX Olimpiadas Iberoamericanas de Matemáticas (IMO), en Puerto Rico.
De hecho es el primer estudiantes que consigue una medalla de plata en una competencia iberoamericana de Matemáticas. Hasta el año pasado, con su habilidad y facilidad con los números, apenas había conseguido una de bronce.
Este año “estuve a un problema de conseguir medalla de oro”, cuenta el estudiante de Ingeniería en Sistemas y miembro de la Academia Sabatina de Jóvenes Talento, de la Fundación Uno.
La vida de Oliver ha estado llena de buenas calificaciones, no solo en Matemáticas porque “comprender esta materia te permite ser eficaz en las otras materias”. Por eso, cuando estaba en quinto grado de primaria, este estudiante ganó primer lugar a nivel municipal en las Olimpiadas de Lengua y Literatura que organiza cada año el Ministerio de Educación (Mined).
Esa fue la primera vez que recibió una medalla, desde ahí “me gustó y dije que quería más medallas y diplomas y siempre me preparé. Muchas veces (estando en secundaria) investigaba cómo eran las olimpiadas de otros países en Internet, buscaba datos interesantes y cosas científicas. Siempre quería aprender más”, dice Oliver.
Para esta entrevista su mamá sacó todas las medallas que Oliver ha recibido a lo largo de su trayectoria escolar. Son casi 20, pero también tiene bandas de excelencia y más de 30 diplomas de reconocimientos porque hasta la Alcaldía de Juigalpa ha destacado su excelencia académica.
Para ser un excelente matemático, dice el estudiante, no se necesita pasar horas estudiando, pero sí se debe ser constante, curioso y comprometido.
“Cuando sacas la solución de un problema sentís que te va gustando las Matemáticas, claro que al principio es difícil, pero apenas te concentras y logras hacer un problema, te va gustando y entre más problemas resolvés te gusta más hasta que lo ves algo así como un pasatiempo”, recomienda.
La prueba que resolvió Oliver y sus otros cuatro compañeros —que conformaron la delegación que representó a Nicaragua en la competencia de Puerto Rico— “no tenía nada que ver” con la enseñanza recibida en escuela, porque esta en vez de calificar el procedimiento del estudiante, evalúa el ingenio y la eficacia de estos al momento de solucionar un problema, cuenta.
El profesor Hank Espinoza Serrano, coordinador de la Academia Sabatina de Jóvenes Talento, del a Fundación Uno, dice que lo importante —en la formación olímpica de los estudiantes— es enseñarle a estos los posibles caminos para que resuelvan un problema.
NICARAGUA HA MEJORADO
La participación de Nicaragua en las Olimpiadas Iberoamericanas de Matemáticas ha mejorado. “Ya Nicaragua dejó de ser un simple participante” y ahora los estudiantes obtienen medallas de bronce y plata, reconoce Espinoza.
La primera vez que el país obtuvo una distinción de bronce fue en 2010 durante las Olimpiadas Iberoamericanas de Matemáticas desarrolladas ese año en Paraguay. Desde esa fecha, Nicaragua ha conseguido seis medallas de bronce y una de plata en este tipo de competencias donde participan entre 20 y 21 países.
La Academia de Jóvenes Talento, de la Fundación Uno, atiende este año a 160 estudiantes en las sedes de León y Managua, asegura Espinoza y los estudiantes son entrenados para no repetir procesos sino a buscar diferentes caminos para las posibles soluciones.
Oliver es uno de ellos y ahora —ya como estudiante de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI)— dice que ayuda a sus profesores de la carrera como un alumno monitor y asegura que se preparará desde ya para conseguir una medalla de oro en su próxima participación olímpica.
Para él, los números —más que cálculos matemáticos— representan una pasión, un pasatiempo y un desafío personal. Para él, las matemáticas son una vida de excelencia.

LOGROS DE NICARAGUA
2006 Nicaragua logró mención de honor en las Olimpiadas Iberoamericanas de Matemáticas, en Ecuador, porque los estudiantes pudieron resolver uno de los seis problemas que conformaban la prueba.
2009 El país recibió tres menciones de honor por el desempeño de los estudiantes que conformaron la delegación ese año.
2010 La delegación estudiantil que envió Nicaragua a Paraguay para las olimpiadas de ese año obtuvo medalla de bronce. Esta fue la primera vez que el país conseguía una medalla en esta competencia.
2011 Las olimpiadas fueron en Costa Rica “y logramos medalla de bronce”, según el profesor Hank Espinoza Serrano, coordinador de la Academia Sabatina de Jóvenes Talento, del a Fundación Uno.
2012 La competencia fue en Bolivia y los estudiantes recibieron cuatro menciones de honor. Todos los estudiantes son entrenados por la Academia de Jóvenes Talento.
2013 Fue en Panamá y los estudiantes obtuvieron medalla de bronce y se ubicaron en la posición 11 de las 20 disponibles ese año.
2014 Fue en Honduras y por primera vez Nicaragua logró dos medallas de bronce en las Olimpiadas Iberoamericanas de Matemáticas.
2015 Las competencia se desarrolló en Puerto Rico y Nicaragua obtuvo esta vez medalla de bronce, de plata y dos menciones honorífica