Un juez aceptó como argumento valedero el contrato firmado por un pelotero de beisbol, para otorgarle como medida cautelar el arresto domiciliar con derecho a las prácticas y a juegos, pese a enfrentar un proceso judicial por lesiones graves. Las víctimas del procesado denunciaron en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) su inconformidad por el procedimiento del judicial.
Armando José Zárate denunció al lanzador Darrell Leiva, después de que una agresión del beisbolista le costara 33 puntadas en el pómulo izquierdo. Zárate es novio de la exnovia de Leiva, Esperanza Chávez, quien también lo acusa por violencia psicológica, caso en el que las autoridades del Distrito Cuatro de la Policía pretendieron una mediación, contrario a lo establecido en la Ley 779, Contra la Violencia Hacia la Mujer. La abogada del Cenidh, Ana Mercedes López, criticó que el sistema judicial no se ha apegado a derecho al no aplicar las leyes correspondientes y, ha incurrido en retardación de justicia.
En el acta de audiencia inicial, el juez autoriza al procesado a que asista a las prácticas y a los juegos de la Liga de Beisbol Profesional, basado en que “el derecho al trabajo se establece en la Constitución Política de Nicaragua”.
Gioconda Alvarado, gerente general del Bóer, con el que tiene contrato firmado el acusado, se limitó a decir por medio de un mensaje escrito: “Por favor llámenlo a él (a Darrell) es un asunto personal”.
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