Acoso laboral es toda conducta que constituya agresión u hostigamiento reiterados, ejercida por el empleador o por uno o más trabajadores, en contra de una persona en específico, por cualquier medio, y que tenga como resultado deterioro, maltrato o humillación, perjudicando su situación laboral o sus oportunidades en el empleo.
Son muchos que por la misma situación económica del país aguantan este maltrato, quedándose callados por el temor a perder su trabajo y la estabilidad que proporcionan en su hogar.
La persona que sufre este acoso puede ser atormentada con comentarios malintencionados o escuchar de manera recurrente críticas exageradas sobre su desempeño o su capacidad. La intención del acosador es que el individuo renuncie al empleo o modifique su conducta, ya que esta resulta contraria a sus intereses.
Algunas de las características que se presentan en las personas que sufren acoso laboral son trato totalmente diferente por parte del acosador, ya sea por indiferencia o por exclusión en comparación con el resto de sus compañeros, es objeto de todo tipo de insultos, gritos y demás agresiones verbales, se ve envuelto en rumores y falsedades para perjudicar su imagen y reputación, siendo obligado a hacer frente a un importante sinnúmero de trabajos otorgados por parte del acosador.
Es importante señalar que la víctima de acoso laboral puede sufrir desde trastornos nerviosos (como depresión o estrés) hasta enfermedades psicosomáticas. Ante la dificultad de denunciar al acosador cuando este es el responsable y se desea conservar el trabajo, es importante adoptar una conducta asertiva que permita responder a los agravios, pero evitando el enfrentamiento.
Por eso se recomienda buscar la ayuda profesional adecuada que los oriente a enfrentar esta situación con las herramientas necesarias, tanto judiciales como de carácter psicológico y así no ser afectado de forma integral en nuestro desarrollo emocional, social y laboral.